Falta de lineamientos nacionales para enfrentar la sepsis en Canadá

0
135

La sepsis, una de las principales causas de muerte prevenible en hospitales, continúa siendo un desafío silencioso en Canadá. Investigadores advierten que el país no cuenta con un plan nacional unificado para la detección y el tratamiento de esta afección, lo que deja a pacientes y profesionales en una situación de vulnerabilidad.

Un reciente análisis de políticas y estándares sanitarios reveló que la mayoría de las provincias, incluida Ontario, carecen de lineamientos concretos que guíen la atención médica frente a la sepsis. A esto se suma que los estándares de acreditación hospitalaria y de formación médica resultan insuficientes para garantizar que los profesionales de la salud estén preparados para identificar y tratar con rapidez este cuadro crítico.

Una amenaza creciente y comparación internacional

La sepsis se produce cuando la respuesta del sistema inmunológico a una infección desencadena una reacción generalizada que daña órganos vitales. El diagnóstico y tratamiento deben ser inmediatos, ya que la enfermedad puede evolucionar de manera fulminante en pocas horas. En Canadá, se estima que cada año ocurren alrededor de 75.000 casos, con un promedio de 18.000 muertes, según datos de 2020.

A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la sepsis afecta a 50 millones de personas cada año y causa cerca de 11 millones de muertes, lo que la convierte en una de las principales causas de mortalidad prevenible en el mundo. Países como Australia, Reino Unido y Estados Unidos han implementado planes nacionales de acción que incluyen protocolos obligatorios de detección temprana, capacitación continua para el personal de salud y campañas de sensibilización pública. En contraste, Canadá todavía depende de lineamientos provinciales fragmentados y de procesos voluntarios de acreditación hospitalaria.

Los investigadores sostienen que esta falta de uniformidad limita la capacidad de respuesta del sistema sanitario y retrasa la aplicación de tratamientos que podrían salvar vidas. Subrayan la necesidad de un plan de acción nacional coordinado que integre a hospitales, organismos de acreditación y autoridades de salud federales y provinciales.

Un plan de este tipo, señalan los especialistas, permitiría mejorar la capacitación médica, establecer protocolos uniformes de diagnóstico, garantizar la administración temprana de antibióticos y reducir de forma significativa la mortalidad asociada a esta enfermedad.

Aunque las autoridades federales argumentan que las políticas vigentes de control de infecciones han contribuido a reducir los casos de sepsis, expertos en salud pública insisten en que la ausencia de un marco nacional específico representa un riesgo para la seguridad de los pacientes.

Redacción de: Karen Rodríguez A.