Las emisiones de los principales productores de combustibles fósiles y cemento del mundo están contribuyendo directamente a la intensificación de las olas de calor, según un estudio publicado en la revista Nature. La investigación advierte que 180 compañías de estos sectores fueron responsables de casi el 60% de las emisiones de carbono globales entre 1850 y 2023, lo que las coloca en el centro del debate sobre la crisis climática.
En el análisis aparecen ocho empresas con sede en Canadá: ARC Resources, Canadian Natural Resources, Cenovus Energy, Obsidian Energy, Ovintiv, Suncor Energy, Teck Resources y Tourmaline Oil. Aunque su contribución individual pueda parecer menor frente a gigantes como Saudi Aramco, ExxonMobil o Gazprom, los científicos sostienen que cada una de ellas ha emitido lo suficiente como para provocar entre 35 y 50 olas de calor que, de otro modo, habrían sido prácticamente imposibles sin el cambio climático.
Impacto canadiense en el calentamiento global
El estudio estima que las emisiones acumuladas de estas ocho compañías contribuyeron a un aumento aproximado de 0,01 °C en la temperatura media global desde la era preindustrial. Si bien la cifra parece reducida, los investigadores subrayan que la suma de múltiples contribuciones “menores” ha alterado significativamente el clima, intensificando fenómenos extremos como las olas de calor que afectaron a Quebec en 2018 y a Columbia Británica en 2021.
De acuerdo con los expertos, estas olas de calor se han vuelto más frecuentes y mortales, y al menos 55 de ellas en el siglo XXI no habrían ocurrido sin la influencia directa del cambio climático. Esto sitúa a Canadá no solo como víctima de los impactos del calentamiento global, sino también como un país con empresas que forman parte del grupo de grandes emisores.
La minera Teck Resources respondió al estudio aclarando que ya no mantiene intereses en arenas bituminosas y que actualmente se centra en minerales críticos como cobre y zinc. El resto de las compañías mencionadas no emitieron comentarios inmediatos.
Los investigadores advierten que los hallazgos podrían abrir la puerta a implicaciones legales para los mayores emisores, incluidas empresas canadienses, dado que sus actividades han contribuido a fenómenos asociados a muertes por calor, pérdidas agrícolas y daños a ecosistemas. Para expertos internacionales, como Friederike Otto del Imperial College de Londres, este tipo de estudios representan un paso clave hacia la rendición de cuentas en materia climática.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





