Más de uno de cada cinco usuarios toma decisiones sobre su salud basándose en redes sociales

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Aunque la mayoría de las personas desconfía de la información médica que circula en las redes sociales, más de uno de cada cinco usuarios asegura haber tomado decisiones relacionadas con su salud a partir del contenido que ve en estas plataformas, según un estudio publicado en la revista científica JAMA.

La investigación analizó las respuestas de 7.278 adultos en Estados Unidos y concluyó que el 88% utiliza redes sociales, mientras que cerca del 80% considera que gran parte de la información sobre salud publicada en ellas es falsa o engañosa. A pesar de esa desconfianza, más del 20% afirmó haber modificado alguna decisión sobre su atención médica o bienestar basándose en publicaciones vistas en sus redes sociales.

Los investigadores también encontraron que alrededor del 85% de los usuarios comparte o publica información relacionada con la salud, y que siete de cada diez participan en comunidades o grupos dedicados a temas médicos, bienestar o enfermedades específicas. Las personas mayores de 65 años y la población hispana fueron los grupos con mayor probabilidad de tomar decisiones de salud influenciadas por el contenido de estas plataformas.

El estudio advierte que la creciente presencia de contenido generado mediante inteligencia artificial y la falta de controles editoriales en las redes sociales facilitan la propagación de información inexacta, tratamientos sin respaldo científico y consejos emitidos por personas sin formación médica.

Cómo aprovechar las redes sociales sin poner en riesgo la salud

Especialistas señalan que las redes sociales pueden ser una herramienta útil para acceder a información de salud, siempre que los usuarios aprendan a identificar fuentes confiables. Recomiendan verificar que el contenido provenga de instituciones sanitarias, universidades, hospitales o profesionales debidamente acreditados, y desconfiar de publicaciones que prometen curas rápidas o utilizan testimonios como única evidencia.

Los expertos también aconsejan contrastar la información con varias fuentes y evitar realizar cambios en tratamientos médicos, suspender medicamentos o iniciar suplementos únicamente por recomendaciones vistas en internet. Ante cualquier duda, la recomendación es consultar con un profesional de la salud antes de tomar decisiones que puedan afectar el bienestar.

Los autores del estudio concluyen que las redes sociales se han convertido en una de las principales fuentes de información sanitaria para millones de personas, por lo que consideran necesario fortalecer la alfabetización digital y desarrollar mecanismos que permitan reducir la difusión de desinformación, especialmente en un contexto en el que la inteligencia artificial facilita la creación y circulación de contenidos cada vez más difíciles de distinguir de la información verificada.

Redacción de: Karen Rodríguez A.

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