Medicamentos que habían sido presentados como avances prometedores en el tratamiento del Alzheimer no generan mejoras significativas en los pacientes, según una revisión científica reciente que pone en duda su impacto real en la enfermedad.
El análisis, realizado por la organización Cochrane, evaluó 17 ensayos clínicos con más de 20.000 personas con deterioro cognitivo leve o demencia en etapas iniciales. Los resultados concluyen que los fármacos dirigidos a eliminar placas de amiloide en el cerebro tienen efectos “triviales” o clínicamente poco relevantes en la progresión de la enfermedad.
Aunque estos medicamentos, como lecanemab y donanemab, logran reducir la acumulación de proteínas asociadas al Alzheimer, los investigadores señalan que este efecto no se traduce en mejoras perceptibles en la memoria o en la calidad de vida de los pacientes.
Beneficios limitados y preocupaciones por efectos secundarios
La revisión también advierte sobre riesgos asociados al uso de estos tratamientos, incluyendo inflamación cerebral y pequeños sangrados, además de la necesidad de controles médicos frecuentes y administración mediante infusiones periódicas.
Pese a estos hallazgos, algunos expertos han cuestionado las conclusiones del estudio, señalando que agrupa medicamentos antiguos, que no demostraron eficacia, con terapias más recientes que sí han mostrado beneficios modestos en ciertos ensayos clínicos.
El debate reabre la discusión sobre la efectividad de los tratamientos basados en la hipótesis del amiloide, una de las principales líneas de investigación en Alzheimer, y subraya la necesidad de explorar nuevos enfoques terapéuticos.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





