La Agencia de Salud Pública de Canadá defendió las nuevas restricciones migratorias y de viaje impuestas a personas provenientes de países afectados por el brote de ébola en África, asegurando que las medidas buscan proteger a la población ante el incremento de riesgos sanitarios internacionales.
El gobierno canadiense anunció esta semana la suspensión temporal, por 90 días, de decisiones relacionadas con visas, autorizaciones electrónicas de viaje y algunos permisos migratorios para residentes de la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur. Además, quienes hayan estado recientemente en esas zonas deberán cumplir un período obligatorio de aislamiento de 21 días al ingresar al país.
Las autoridades señalaron que las disposiciones responden a un enfoque “preventivo”, especialmente considerando la proximidad de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México, y que atraerá a millones de visitantes internacionales.
Según la Agencia de Salud Pública de Canadá, aunque el riesgo de contagio para la población canadiense sigue siendo bajo, las medidas buscan evitar la importación del virus en medio de la expansión del brote de ébola causado por la variante Bundibugyo, para la cual actualmente no existe una vacuna autorizada.
Expertos cuestionan la efectividad de las restricciones
La decisión del gobierno ha generado críticas entre especialistas en enfermedades infecciosas y organismos internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró que no recomienda restricciones generales de viaje o comercio relacionadas con el actual brote, argumentando que estas medidas suelen tener un impacto limitado y pueden dificultar las labores humanitarias y sanitarias en las zonas afectadas.
Algunos expertos canadienses también consideran que las restricciones son excesivas y que estrategias como el monitoreo de síntomas, controles sanitarios en aeropuertos y pruebas médicas serían suficientes para reducir riesgos sin afectar procesos migratorios.
Sin embargo, otros médicos vinculados a la planificación sanitaria del Mundial respaldaron las medidas, señalando que, aunque el ébola no es altamente contagioso como otros virus respiratorios, se trata de una enfermedad de alta mortalidad que exige máxima precaución durante eventos masivos de escala internacional.
Actualmente, Canadá no registra casos confirmados de ébola y las autoridades mantienen vigilancia epidemiológica permanente junto con organismos internacionales de salud.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





