La promesa de cobertura farmacéutica universal en Canadá viene evaporándose desde hace meses, y las señales más recientes apuntan a que el gobierno de Mark Carney no tiene intención de rescatarla. Según información publicada a mediados de mayo, Ottawa dejaría vencer sin renovar los acuerdos bilaterales que garantizaban cobertura gratuita para insulinas y anticonceptivos en varias provincias. Para los inmigrantes, que ya navegan un sistema de salud complejo, esto se traduce en más gasto de bolsillo y menos red de protección.
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¿Qué era el farmacare?
Era el nombre con el que se conocía el programa de cobertura farmacéutica universal que el gobierno de Trudeau comenzó a construir por etapas. La primera fase incluía convenios con las provincias para garantizar acceso gratuito a insulinas para personas con diabetes y a métodos anticonceptivos. No era el sistema completo que muchos esperaban, pero era un comienzo. Algunas provincias ya habían firmado esos acuerdos y comenzado a implementarlos.
¿Qué decidió el gobierno Carney?
Según reportes de mayo de 2026, el gobierno federal no planea renovar esos convenios bilaterales cuando venzan. Las provincias que quieran mantener la cobertura para sus residentes tendrán que financiarla con sus propios recursos. En la práctica, muchas no lo harán. El resultado: un programa que ya era parcial desaparece antes de haber podido crecer.
¿Cuánto cuesta no tener cobertura?
Bastante. Quienes no cuentan con seguro privado, ni por empleador ni contratado de forma individual pagan en promedio entre 500 y 800 dólares canadienses al año de su bolsillo en medicamentos recetados. El acceso a medicamentos nuevos a través del plan público puede tardar hasta dos años desde su aprobación oficial; a través de planes privados, ese tiempo baja a menos de un año. Para una familia recién llegada ajustando cada gasto, la diferencia es concreta.
¿Qué opciones tienen los inmigrantes y residentes permanentes?
Primero, revisar qué programas de medicamentos ofrece la provincia donde viven: cada una tiene sus propios esquemas de cobertura para grupos específicos. En Ontario, el programa Ontario Drug Benefit (ODB) cubre ciertos medicamentos para personas de bajos ingresos, adultos mayores y quienes reciben asistencia social. No es universal, pero existe y vale la pena verificar si se califica.
Segundo, si el empleador ofrece plan de salud colectivo, conviene confirmar que incluye medicamentos recetados. Y si no hay cobertura por ninguna vía, explorar seguros complementarios privados es una alternativa razonable, aunque implica un costo mensual adicional que hay que contemplar en el presupuesto familiar.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





