Debate en Canadá sobre los aranceles a los vehículos eléctricos chinos

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Una nueva encuesta de Nanos Research para CTV News reveló que la mayoría de los canadienses estaría a favor de flexibilizar los aranceles impuestos a los vehículos eléctricos fabricados en China. Según el sondeo, un 62% de los consultados apoya, o apoya en cierta medida, la eliminación del impuesto del 100% aplicado por Ottawa en octubre de 2024. Muchos de los encuestados consideran que esta medida podría facilitar que China elimine, a su vez, los aranceles contra productos agrícolas canadienses como la canola.

El gobierno federal ha señalado que la decisión está bajo revisión. La imposición de estos aranceles se justificó como una forma de proteger a la industria automotriz nacional de prácticas comerciales consideradas desleales por parte de China. Sin embargo, en los meses siguientes el mercado de vehículos eléctricos se ha visto afectado por una serie de obstáculos, lo que ha abierto el debate sobre la conveniencia de mantener las medidas.

Ventas de vehículos eléctricos en caída

De acuerdo con los datos más recientes de Statistics Canada, las ventas de vehículos totalmente eléctricos cayeron un 39,2%, mientras que las de híbridos enchufables disminuyeron un 2,2%. En contraste, los vehículos híbridos convencionales registraron un incremento del 60,7%. La agencia explicó que esta tendencia está relacionada con el agotamiento de los programas de incentivos en distintas regiones del país.

La situación llevó al primer ministro Mark Carney a anunciar una pausa en el objetivo federal que establecía que el 20% de las ventas de vehículos livianos debían ser de cero emisiones para 2026. Según expertos, la transición hacia la movilidad eléctrica se mantiene en marcha, pero las fluctuaciones en las ventas responden a los ajustes naturales de un mercado en transformación.

Actualmente, los precios constituyen una de las principales barreras de acceso para los consumidores. Mientras que en Canadá son escasos los modelos eléctricos por debajo de los 45.000 dólares, en China vehículos como el BYD Seagull se comercializan en torno a los 13.800 dólares antes de aranceles, certificaciones y costos de envío. Esta diferencia genera presiones para reconsiderar el acceso al mercado canadiense.

El debate no solo enfrenta a consumidores y autoridades, sino también a la industria automotriz canadiense. Algunos analistas sostienen que la apertura podría impulsar una mayor competencia y fomentar la innovación entre los fabricantes locales. Sin embargo, persiste la preocupación de que permitir una entrada masiva de vehículos de bajo costo provenientes de China afecte al empleo y a la producción nacional.

Redacción de: Karen Rodríguez A.