Encontrar un médico de familia en Canadá sigue siendo uno de los mayores desafíos cotidianos de quienes recién llegan al país. Las listas de espera son largas, las clínicas de urgencias están saturadas y muchos inmigrantes terminan recurriendo a los enfermeros o enfermeras practicantes (nurse practitioners) como su principal, y a veces único punto de contacto con el sistema de salud. Por eso, la nueva política federal que entró en vigor el primero de abril tiene implicaciones directas para esta comunidad.
El cambio que hubo
A partir de esa fecha, el gobierno federal exige que las provincias y territorios cubran con el plan de salud público las consultas de los enfermeros practicantes que ofrezcan atención primaria “médicamente necesaria”. El objetivo es asegurar que quienes reciben atención de un enfermero practicante no tengan que pagar de su bolsillo por servicios que antes solo eran gratuitos si los ofrecía un médico general.
El cambio llega después de que el gobierno federal reinterpretara la Ley de Salud de Canadá (Canada Health Act) de manera más amplia, reconociendo a los enfermeros practicantes, farmacéuticos y parteras como proveedores de atención primaria cubiertos por el sistema público. La medida busca aliviar la presión sobre el sistema de salud en un contexto de creciente escasez de médicos de familia.
Ontario se queda atrás
La mayoría de las provincias avanzan en esta dirección. Pero Ontario, la provincia con mayor población y donde vive una parte importante de la comunidad hispana, no cumplió el plazo federal del primero de abril. Las autoridades provinciales anunciaron que el sistema de cobertura pública para enfermeros practicantes no estará completamente operativo hasta abril de 2027, un año después del plazo establecido por Ottawa.
La ministra de Salud de Ontario, Sylvia Jones, confirmó que la provincia trabaja en adaptar su sistema de facturación, pero que el proceso requiere más tiempo del que el gobierno federal otorgó. Mientras tanto, algunos pacientes en Ontario siguen pagando de su bolsillo por consultas con enfermeros practicantes que en otras provincias ya son gratuitas.
¿Qué hacer si se vive en Ontario?
Ottawa ha indicado que las penalizaciones por incumplimiento no se activarán hasta abril de 2027, lo que le da a Ontario margen para ajustarse. Hasta entonces, quienes viven en Ontario y no tienen médico de familia asignado, pueden preguntar en cada clínica si el enfermero practicante que los atiende cobra o no por sus servicios, dependiendo del tipo de consulta y de cómo esté financiada esa clínica en particular. En el resto del país, la nueva política representa un avance concreto hacia una atención primaria más accesible.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





