
El gobierno federal anunció una inversión de 84 millones de dólares para instalar más de 8.000 nuevos cargadores de vehículos eléctricos en todo Canadá, como parte de su estrategia para acelerar la transición desde los automóviles de gasolina hacia opciones de cero emisiones. Los fondos se asignarán a través del Programa de Infraestructura para Vehículos de Cero Emisiones y buscan reforzar la red nacional de carga, especialmente en zonas donde la cobertura aún es limitada.
De acuerdo con Recursos Naturales de Canadá, actualmente el país cuenta con más de 16.000 estaciones de carga y cerca de 46.000 puertos disponibles para vehículos eléctricos. Con la nueva inversión, Ottawa espera reducir una de las principales barreras para la adopción de estos vehículos: la disponibilidad y confiabilidad de la infraestructura de carga. Aún no se ha detallado el calendario para la instalación y puesta en funcionamiento de los nuevos cargadores.
Además del despliegue de infraestructura pública, el gobierno destinará 5,7 millones de dólares a proyectos de carga verde para apoyar a flotas comerciales en la reducción de costos de combustible y en la transición hacia vehículos de bajas emisiones. Otros 7,2 millones se invertirán en iniciativas educativas y de concientización orientadas a mejorar el conocimiento del público y de la industria sobre el uso de vehículos eléctricos.
La estrategia de carga se integra al nuevo plan automotriz del país
El anuncio forma parte de una estrategia más amplia para transformar el sector automotriz canadiense y fortalecer la cadena de valor de los vehículos de cero emisiones. Ottawa prevé presentar en otoño su Estrategia Nacional de Infraestructura de Carga, que delineará el desarrollo de puntos de recarga en todo el país, con énfasis en atraer inversión privada, facilitar la integración a la red eléctrica y formar mano de obra especializada.
En paralelo, el gobierno federal lanzó un nuevo programa de reembolsos para la compra de vehículos eléctricos, con incentivos de hasta 5.000 dólares para autos totalmente eléctricos y de celda de combustible, y hasta 2.500 dólares para híbridos enchufables, siempre que los modelos provengan de países con acuerdos de libre comercio con Canadá y tengan un precio inferior a los 50.000 dólares. También se comprometieron 1.500 millones de dólares, a través del Banco Canadiense de Infraestructura, para el desarrollo de infraestructura de carga y reabastecimiento de hidrógeno.
Como parte del ajuste de políticas, el gobierno eliminó el mandato que exigía que todas las ventas de vehículos nuevos fueran eléctricas para 2035. En su lugar, se implementará una norma de emisiones para los modelos entre 2027 y 2032, con el objetivo de que para 2035 el 75 % de las ventas de vehículos en el país correspondan a unidades eléctricas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.




