Buscar síntomas en internet ya es parte del día a día, pero en Canadá el hábito está dando un giro preocupante: cada vez más personas recurren a herramientas de inteligencia artificial para resolver dudas de salud, desde diagnósticos hasta tratamientos. Médicos y especialistas advierten que esta tendencia puede ser riesgosa, sobre todo en un contexto donde muchas personas no tienen fácil acceso a un médico de cabecera y optan por soluciones rápidas y disponibles 24/7.
Una encuesta nacional encargada por la Asociación Médica Canadiense (CMA) a Abacus Data, realizada a más de 5 mil personas, muestra hasta qué punto la información médica en línea se ha vuelto parte de la rutina. Prácticamente todos los encuestados dijeron buscar datos de salud en internet, ya sea para entender síntomas, condiciones médicas o posibles tratamientos.
Desinformación, riesgos reales y poca confianza en la IA
El estudio revela que el 64% de los canadienses ha encontrado información de salud en línea que resultó ser falsa o engañosa, y otro 29% dice que eso ocurre al menos de vez en cuando. Aunque solo el 27% asegura confiar en la inteligencia artificial para obtener datos médicos precisos, cerca de la mitad de los encuestados admite usar resultados de búsqueda con IA o plataformas como ChatGPT para informarse sobre temas de salud. Un 38% incluso recurre a estas herramientas para recibir consejos sobre tratamientos.
El problema es que seguir estas recomendaciones no siempre sale bien: quienes afirmaron haber aplicado consejos de IA tuvieron muchas más probabilidades de reportar efectos negativos en su salud. A diferencia de una consulta médica real, la IA no conoce el historial clínico, alergias, medicamentos previos ni el contexto personal de cada paciente, lo que aumenta el riesgo de errores o malas decisiones.
La encuesta también refleja una preocupación creciente por la calidad de la información que circula en redes sociales y buscadores, así como por la desinformación que llega desde Estados Unidos. Más de tres cuartas partes de los encuestados dijeron estar inquietos por el aumento de contenidos engañosos en temas de salud provenientes del sur de la frontera.
La gente busca respuestas rápidas, pero se encuentra con información poco confiable, lo que termina afectando la confianza en el sistema de salud y en las fuentes médicas tradicionales. La mayoría de los canadienses cree que tanto las plataformas digitales como los gobiernos deberían involucrarse más para frenar la desinformación sanitaria y proteger a los usuarios.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





