La muerte de Dante Caranci, de siete años, ocurrida en diciembre de 2024 después de bajar de su autobús escolar en Delaware, Ontario, impulsó a su comunidad educativa a organizar la campaña “Sin Excusas”, una iniciativa destinada a reforzar la seguridad vial alrededor de los autobuses escolares y a recordar a los conductores la importancia de cumplir estrictamente la ley.
El incidente ocurrió el 16 de diciembre en Longwoods Road, cerca de Murray Road, cuando el niño acababa de descender del autobús tras la jornada escolar. Su fallecimiento generó preocupación en la comunidad local por la frecuencia con la que los automovilistas pasan o rebasan autobuses escolares a pesar de las señales de pare y luces intermitentes.
Una campaña comunitaria para visibilizar un problema persistente
La campaña “Sin Excusas”, impulsada por el Comité de Seguridad de Autobuses Comunitarios, busca aumentar la conciencia pública y destacar que no existen justificaciones para ignorar las normas diseñadas para proteger a los estudiantes. Según datos citados por la iniciativa, un estudio realizado en Ontario estimó que se producen alrededor de 30.000 maniobras de rebase a autobuses escolares por día en la provincia, lo que representa miles de situaciones de riesgo para los menores.
El comité diseñó materiales que pueden utilizarse en diversos entornos —como vallas publicitarias, instalaciones deportivas y redes sociales— y decidió ponerlos a disposición sin costo para quienes deseen donar espacios publicitarios o recaudar fondos para difundir el mensaje. La estrategia busca un alcance amplio, especialmente en una época del año marcada por condiciones climáticas adversas y mayor distracción al volante.
Las autoridades sostienen que el objetivo central es reforzar el cumplimiento de la normativa: detenerse por completo cuando un autobús escolar despliega sus luces intermitentes y señal de alto, y extremar precauciones en áreas donde hay niños abordando o descendiendo de los vehículos de transporte escolar.
En junio, la policía presentó cargos contra dos personas en relación con la muerte del menor. Atir Gayyur Mir, de 47 años, de Milton, fue acusado de conducción peligrosa con resultado de muerte, luego de que presuntamente rebasara el autobús con las señales de seguridad activadas. En un proceso separado, José Lema, de 82 años, de London, enfrenta cargos por negligencia criminal con resultado de muerte; la investigación sostiene que el conductor del autobús, de 81 años, no habría seguido varios procedimientos de seguridad antes de permitir que el niño descendiera.
Ambos casos permanecen abiertos ante los tribunales mientras la comunidad continúa impulsando acciones para prevenir tragedias similares.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





