El director del Laboratorio de Análisis Agroalimentario de la Universidad de Dalhousie, en Halifax, Sylvain Charlebois, declaró que la inflación de los alimentos varió, y que los canadienses enfrentan costos más elevados para algunos productos, pero no para todos.
Según el experto, que también es profesor e investigador de distribución y políticas alimentarias de dicha universidad, si bien algunos productos básicos han estado más baratos este año que en el 2024, otros han presionado los presupuestos familiares.
La agencia Estadísticas Canadá publicó en su último índice de precios al consumidor (IPC), que el costo de los alimentos se incrementó un 3,5 por ciento en agosto, es decir fue un 10 por ciento más alto que el mes precedente, sin embargo, se debió a una mezcla de precios, pues la inflación general de los alimentos se ha desacelerado en relación al año 2023.
Vea los cambios de precios por producto
Los datos de la agencia federal muestran las variaciones de precios en agosto. En ese mes, el precio de la carne se aceleró al 7,2 por ciento, desde el 4,7 por ciento del mes anterior. A su vez, el precio de la carne fresca y congelada se disparó alcanzando un 12,7 por ciento.
Charlebois afirmó que durante el otoño, los productos frescos han estado más baratos que el año pasado. Ha sido una gran oportunidad para los consumidores adquirir verduras como zanahorias, judías verdes, coles de Bruselas y brócoli a muy buen precio, dijo el experto.
Por otro lado, las papas y los productos enlatados, como arándanos rojos, salsa de carne o relleno de pastel de calabaza han estado más caros, añadió Charlebois. Los productos de panadería, como los panecillos y los postres han mantenido sus precios estables, dijo.
El experto destacó que el consumo de proteínas representa casi el 40 por ciento del presupuesto del supermercado y que los precios de la carne, principalmente el de la res, son un desafío persistente, aunque no es una problemática en este momento. Menos mal que la carne de cerdo y la de pollo se han mantenido relativamente estables, ponderó el estudioso.
Comer saludable tiene un alto costo
Un nuevo estudio de la Universidad de Laval de Montreal, revela que en Canadá, seguir pautas alimentarias saludables de alimentación tiene un costo muy elevado. Los alimentos con alto contenido de azúcar y sodio son opciones más baratas en los supermercados, dice.
El estudio fue publicado en agosto por la revista Public Health Nutrition, su autora principal, Isabelle Petitclerc, expresó su esperanza de que los resultados de su trabajo impulsen acciones significativas a nivel político para reducir las desigualdades en salud causadas por los elevados precios de los alimentos en el país. Desafortunadamente, no todos pueden darse el lujo de consumir algo que sea más caro, pero más nutritivo, lamentó la experta.
Redacción: The Spanish Media





