Los enfrentamientos estallaron en partes de Sudán en el día 100 de la guerra el domingo cuando los intentos de mediación de las potencias regionales e internacionales no logran encontrar una salida a un conflicto cada vez más insoluble.
Los enfrentamientos estallaron el 15 de abril cuando el ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) paramilitares competían por el poder, desde entonces, más de 3 millones de personas han sido desplazadas, incluidas más de 700.000 que han huido a países vecinos.
Según informes del Ministerio de Salud, unas 1.136 personas han muerto, aunque las autoridades creen que la cifra es mayor.
La infraestructura y el gobierno en la capital se han derrumbado mientras que los combates se han extendido hacia el oeste, en particular a la frágil región de Darfur, así como hacia el sur, donde el grupo rebelde SPLM-N ha tratado de ganar territorio.
Durante el fin de semana, las RSF se trasladaron a aldeas en el estado de Gezira, directamente al sur de Jartum, donde el ejército llevó a cabo ataques aéreos contra ellas, según testigos. En Nyala, una de las ciudades más grandes del país y capital de Darfur del Sur, los enfrentamientos continúan desde el jueves en zonas residenciales, según testigos. Al menos 20 personas han muerto, según fuentes médicas. Por su parte, Naciones Unidas ha señalado que unas 5.000 familias han sido desplazadas, mientras según declaraciones de residentes han declarado que instalaciones clave en diferentes ciudades han sido saqueadas.
Redacción de: Karen Rodríguez






