Los casos de exceso de velocidad en una calle de Toronto aumentaron más de un 200% después de que se retirara una cámara automatizada de control de velocidad, según nuevos datos dados a conocer en medio del debate sobre la eliminación de estos dispositivos en Ontario.
Las cifras muestran que, tras el fin de la fiscalización mediante cámaras, la cantidad de conductores excediendo el límite permitido se disparó en la zona analizada, generando preocupación entre autoridades locales y defensores de la seguridad vial.
La situación ocurre luego de que el gobierno del primer ministro de Ontario, Doug Ford, aprobara legislación para prohibir el uso de cámaras automáticas de velocidad en municipios de la provincia, argumentando que muchas funcionaban como una “recaudación de dinero” para las ciudades.
La eliminación de las cámaras ha generado fuertes críticas de alcaldes, juntas escolares, expertos en seguridad vial y organizaciones comunitarias, especialmente en zonas escolares y residenciales donde estos sistemas eran utilizados para reducir la velocidad de los vehículos.
Crece preocupación por seguridad vial en zonas escolares
Estudios previos realizados en Toronto habían mostrado que las cámaras automatizadas reducían significativamente el exceso de velocidad. Investigaciones citadas en análisis internacionales indicaban disminuciones cercanas al 45 por ciento en algunas zonas escolares donde se implementaron estos sistemas.
Tras el retiro de las cámaras, residentes y autoridades municipales advierten sobre un posible aumento del riesgo de accidentes y atropellos, particularmente cerca de escuelas y cruces peatonales.
El gobierno provincial sostiene que reemplazará el sistema con un fondo de aproximadamente 210 millones de dólares destinado a medidas alternativas de seguridad vial y calmado de tráfico, como reductores de velocidad e infraestructura urbana.
Sin embargo, críticos argumentan que las cámaras eran una de las herramientas más efectivas para modificar conductas de conducción peligrosas de manera constante y sin requerir presencia policial permanente.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





