La creciente crisis de sobredosis en Saskatoon está generando nuevas preocupaciones entre trabajadores de salud, quienes afirman que el aumento constante de emergencias relacionadas con drogas está afectando incluso sus condiciones físicas de trabajo.
Enfermeras y personal médico del Hospital Royal University y otros centros de salud de la ciudad han solicitado mejores rodilleras y equipos de protección debido al tiempo prolongado que pasan arrodillados atendiendo pacientes durante emergencias por sobredosis.
El Sindicato de Enfermeras de Saskatchewan (SUN) explicó que las trabajadoras sanitarias pasan largos períodos realizando maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), administrando naloxona y estabilizando pacientes que llegan inconscientes o en estado crítico por consumo de opioides y otras sustancias.
Según representantes sindicales, el aumento de casos ha provocado un desgaste físico considerable entre el personal de emergencias y cuidados intensivos, incluyendo lesiones en rodillas, espalda y articulaciones.
Sobredosis siguen aumentando en Saskatchewan
El sindicato afirmó que la crisis de drogas continúa agravándose en Saskatoon y otras zonas de Saskatchewan, donde hospitales y servicios de emergencia enfrentan una demanda constante relacionada con intoxicaciones y sobredosis.
Trabajadores sanitarios señalan que muchas emergencias implican realizar RCP directamente en el suelo o permanecer arrodillados durante largos períodos mientras intentan estabilizar a pacientes críticamente enfermos.
La organización sostiene que disponer de mejores rodilleras y equipamiento ergonómico ayudaría a reducir lesiones laborales y proteger al personal que responde diariamente a estas emergencias.
Las autoridades de salud no han detallado aún si implementarán nuevas medidas específicas, aunque el tema ha generado atención debido al impacto humano y operativo que la crisis de sobredosis está teniendo sobre hospitales y trabajadores sanitarios.
Saskatchewan continúa registrando un número elevado de emergencias vinculadas a opioides, especialmente fentanilo y otras drogas sintéticas altamente potentes. Profesionales de salud pública han insistido en la necesidad de ampliar estrategias de prevención, tratamiento de adicciones y reducción de daños.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





