El gobierno de Ontario anunció una nueva expansión en las funciones de los farmacéuticos, quienes próximamente podrán tratar más afecciones comunes y administrar una mayor cantidad de vacunas financiadas públicamente como parte de los esfuerzos para reducir la presión sobre hospitales y médicos de familia.
La ministra de Salud de Ontario, Sylvia Jones, informó que las nuevas medidas entrarán en vigor en julio de 2026 y permitirán que las farmacias se conviertan en puntos de atención aún más amplios para la población.
Con los cambios, los farmacéuticos podrán administrar vacunas contra seis enfermedades adicionales: tétanos, tos ferina, difteria, neumococo, virus respiratorio sincitial (RSV) y herpes zóster. Hasta ahora, muchas de estas inmunizaciones solo podían obtenerse mediante consultas médicas o clínicas especializadas
Además, la provincia ampliará la lista de afecciones menores que pueden ser evaluadas y tratadas directamente en farmacias. Las nuevas condiciones incluyen callos y durezas, caspa, ojo seco, piojos, tiña inguinal, dolores de cabeza leves, congestión nasal y verrugas.
Gobierno busca aliviar presión sobre hospitales y médicos
Ontario ya había autorizado anteriormente a los farmacéuticos a tratar 19 afecciones comunes, como infecciones urinarias, conjuntivitis y herpes labial. Según el gobierno provincial, desde 2023 las farmacias han realizado más de 2,4 millones de evaluaciones médicas bajo este sistema.
Las autoridades sostienen que ampliar el alcance de los farmacéuticos permitirá mejorar el acceso rápido a la atención médica, especialmente en comunidades rurales o con escasez de médicos de familia, además de disminuir la carga sobre salas de emergencia y clínicas.
El gobierno también indicó que planea agregar hasta cinco nuevas afecciones tratables en farmacias durante 2027, lo que elevaría a 33 el número total de condiciones menores atendidas por farmacéuticos.
Paralelamente, Ontario instruyó a los colegios profesionales de optometristas, fisioterapeutas, quiroprácticos, higienistas dentales y otros especialistas a desarrollar marcos regulatorios para ampliar también sus ámbitos de práctica.
Aunque la medida ha sido respaldada por organizaciones farmacéuticas y parte de la población debido a la rapidez y accesibilidad de las farmacias, algunos profesionales y usuarios han expresado preocupaciones sobre la creciente carga laboral de los farmacéuticos y el impacto que la expansión podría tener sobre el sistema público de salud.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





