Las conversaciones para crear el primer tratado jurídicamente vinculante del mundo destinado a combatir la contaminación plástica se prolongaron este jueves en Ginebra, después de que los países no lograran superar profundas divisiones sobre el alcance de las restricciones. Lo que se preveía como el último día de negociaciones del Comité Internacional de Negociación (CIN) terminó con el anuncio de su presidente, Luis Vayas Valdivieso, de que las discusiones se extenderían hasta el viernes.
El CIN, creado por la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en 2022, tiene el mandato de desarrollar un tratado global legalmente vinculante que aborde todo el ciclo de vida del plástico. Sin embargo, el borrador presentado el miércoles fue rechazado por países que reclaman un texto más ambicioso, como Panamá, Kenia, Reino Unido y la Unión Europea, que criticaron la eliminación de artículos clave sobre producción, gestión de residuos y efectos en la salud.
Ambición ambiental vs. defensa de la producción
Los países productores de petróleo se oponen a las limitaciones sobre plásticos vírgenes derivados de combustibles fósiles, mientras que otros defienden establecer topes y controles más estrictos sobre productos plásticos y químicos peligrosos. Arabia Saudita insistió en que no se podrá pactar nada hasta definir claramente el alcance del tratado. Panamá calificó el borrador como “repulsivo” y pidió su reescritura total.
En paralelo, empresas y organizaciones han presionado por un acuerdo sólido. Unas 300 compañías, incluida Unilever, respaldan un tratado que armonice las normas a nivel mundial para evitar fragmentaciones y sobrecostos. Sin embargo, el Consejo Americano de Química advirtió que Estados Unidos podría no ratificar un texto que prohíba productos químicos o limite la producción.
La OCDE advierte que, sin intervención, la producción de plástico podría triplicarse para 2060, con graves consecuencias para los océanos, la salud y el clima. Para el legislador colombiano Juan Carlos Lozada, “ningún acuerdo sería mejor que un acuerdo diluido”. Las próximas horas serán decisivas para determinar si la comunidad internacional logra un compromiso capaz de enfrentar la crisis plástica.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





