El primer ministro Mark Carney, profirió el martes un discurso ante el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, considerado por analistas como audaz, debido a que ha instado a las potencias intermedias como Canadá a unirse ante la ruptura del orden mundial. La franqueza y lucidez con las que define la coyuntura, han generado un gran revuelo político.
Según el mandatario canadiense, el mundo se encuentra ante el despertar de una realidad brutal, en la que las grandes potencias están utilizando la integración económica como arma. Añadió que el antiguo orden mundial basado en normas ha terminado y que los países poderosos ejercen actualmente una coerción disfrazada de integración.
Carney señaló que muchos países se están dando cuenta de que ahora deben depender de sí mismos, agregó que en esta nueva etapa, las grandes potencias son más propensas a aprovecharse de las más pequeñas. Cuestionó hacia dónde nos lleva esta realidad, en su opinión, estamos construyendo un mundo más pobre, más frágil y menos sostenible, dijo.
Asimismo, el primer ministro, aseveró que para enfrentarse a esta nueva dinámica, Canadá debe mantener sus principios y ser pragmática, así como debe reflexionar sobre cómo desarrollar el país, diversificar las relaciones comerciales y volverse más independiente, sobre todo ahora, que es evidente que la integración puede conducir a la subordinación.
Un multilateralismo nada ingenuo
Mark Carney defiende que Canadá debe colaborar con aliados afines siempre que sea posible, para poder contrarrestar la dominación de países más fuertes, ricos y mejor armados. No se trata de un multilateralismo ingenuo, la propuesta es construir coaliciones que funcionen con socios que comparten suficientes puntos en común para actuar juntos.
Para el primer ministro, las potencias intermedias deben actuar unidas porque si no están en la mesa, están en el menú, ilustró. También recordó, que su gobierno está participando ampliamente, estratégicamente y con los ojos bien abiertos, afrontando activamente el mundo tal como es y con la clara conciencia de que el viejo orden mundial no volverá.
Por otro lado, declaró que viene tomando medidas para cambiar la trayectoria de Canadá, desde que asumió su cargo. Destacó que ha duplicado el gasto en defensa y que en seis meses, ha diversificado el comercio mediante la firma de doce acuerdos comerciales y de seguridad con países en cuatro continentes y que se ha acercado más a la Unión Europea.
Tucídides como inspiración
Consta que el extenso discurso pronunciado por Carney en Davos, fue de su propia autoría, en él, cita a Tucídides, historiador griego del siglo V a.C., quien afirmaba que “la justicia está sólo entre iguales en poder, mientras que los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”. El mandatario considera que no es momento de acomodarse.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





