Tensión internacional llega al Parlamento canadiense: diputados debaten la guerra con Irán en la Cámara de los Comunes

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La iniciativa del gobierno federal, de convocar a los representantes de todos los partidos a un debate sobre la guerra en Irán y sus consecuencias para los canadienses, fue conocida a través de su líder en la Cámara de los Comunes, Steven MacKinnon. Las conversaciones se llevaron a cabo en la noche del lunes y los liberales defendieron su punto de vista.

Previamente, la Oficina del Primer Ministro (PMO), había dado a conocer en un comunicado que Mark Carney conversó el domingo con el presidente Donald Trump, sobre varios temas,  la economía, el comercio y la evolución del conflicto en Oriente Medio. No obstante, no dieron más detalles del diálogo, apenas que acordaron mantenerse en estrecho contacto.

Por otro lado, la actitud vacilante de Carney al respecto, pasando de un apoyo inmediato al ataque contra Irán, a afirmar que Canadá no se involucraría en la guerra y después declarar en Australia, que no podía garantizar que eso no sucediera, ha generado inquietud en miembros del propio gobierno y duras críticas por parte de políticos de la oposición.

Los liberales defienden su postura sobre la guerra

Durante el debate parlamentario y ante la ausencia del primer ministro Mark Carney, representantes liberales de alto rango se encargaron de defender la postura del gobierno federal sobre la guerra en Irán. La ministra de Asuntos Globales, Anita Anand, abrió el debate y afirmó que la postura de Ottawa sobre la guerra se basaba en principios claros.

Anand ratificó que el gobierno canadiense no fue consultado previamente sobre las operaciones en Irán y que no tiene ninguna intención de participar. Sin embargo, enfatizó que ese país nunca debería obtener armas nucleares ni aumentar su arsenal de misiles, que según dijo, representan una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales.

La canciller añadió que la máxima prioridad del gobierno es garantizar la seguridad de los canadienses en la región y poder ayudar a todos los que deseen salir de Irán y del Oriente Medio. Asimismo, dijo que el enfoque debe centrarse en una rápida desescalada, en lo que fue apoyada por sus pares y principalmente por el ministro de Defensa, David McGuinty.

Fuertes críticas de la oposición

El líder conservador Pierre Poilievre, afirmó que en tiempos de crisis, los canadienses merecen saber la postura de su primer ministro, que no debe enviar mensajes contradictorios, añadió. Sin embargo, prefirió centrar sus comentarios en expresar su apoyo a la caída del régimen iraní y que debe ser reemplazado por un gobierno democrático, dijo.

Por su parte, el líder del NDP, Don Davies, consideró que las declaraciones del gobierno sobre la guerra son contradictorias, incoherentes y faltas de principios. A su turno, el diputado del Bloque Quebequense, Alexis Brunelle-Duceppe, declaró que la postura de Mark Carney es muy confusa y que no se puede simplemente decir una cosa y luego lo contrario.

Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte