Las autoridades rusas anunciaron que limitarán las llamadas de voz en las aplicaciones de mensajería Telegram y WhatsApp, alegando que ambas plataformas se utilizan para actividades delictivas, incluidas estafas, extorsiones y supuestos actos de sabotaje. Según el regulador de internet Roskomnadzor, los propietarios de estos servicios no respondieron a solicitudes para implementar medidas de control.
La medida forma parte de una estrategia de largo plazo para reforzar el control sobre internet en el país. En los últimos años, el gobierno ha aprobado leyes restrictivas, bloqueado plataformas que no cumplen con la normativa local y perfeccionado herramientas para monitorear y filtrar el tráfico en línea. Aunque los usuarios pueden recurrir a redes privadas virtuales (VPN) para evitar las restricciones, estas también son objeto de bloqueos periódicos.
Avance del control digital y lanzamiento de mensajería nacional
En meses recientes, las autoridades intensificaron las limitaciones con cortes generalizados de internet móvil, argumentando razones de seguridad ante ataques con drones ucranianos. Además, se prepara una “lista blanca” de sitios y servicios esenciales que permanecerán accesibles durante cierres. En Crimea, los cortes móviles podrían mantenerse indefinidamente.
El gobierno ruso impulsa el uso de “MAX”, una aplicación de mensajería nacional desarrollada por VK, que incluye funciones de comunicación, pagos y servicios gubernamentales, y que comparte datos con las autoridades si es requerido. Su instalación será obligatoria en todos los teléfonos vendidos en el país.
Actualmente, WhatsApp y Telegram siguen siendo las plataformas más populares, con 96 y 89 millones de usuarios mensuales respectivamente, aunque el acceso a sus llamadas de audio solo se restablecerá si cumplen con la legislación rusa.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





