El gobierno de Ontario anunció el viernes que planea retirar la financiación de los centros de consumo supervisado de drogas restantes en la provincia. Tres de ellos, recibieron una notificación informándoles que los recursos públicos que reciben serán suspendidos dentro de 90 días, es decir, a partir del 13 de junio de este año, el gobierno deja de apoyarlos.
Dos de las instituciones que fueron avisadas por el Ministerio de Salud de Ontario, de la suspensión de la financiación, están ubicadas en Toronto, una es el Centro Fred Victor y la otra es el Centro de Salud Comunitaria South Riverdale. Asimismo, recibió la notificación del fin del apoyo financiero el Servicio de Consumo y Tratamiento Carepoint ubicado en London.
Esta medida tomada por el gobierno de Doug Ford, se podría extender a los dos últimos centros de consumo supervisado financiados por el erario provincial que restan en Toronto, así como a los centros de Ottawa, London, Kingston y Peterborough. Activistas y defensores de estos centros de ayuda, consideran que esta decisión del gobierno provocará muertes.
Qué dicen los defensores de los centros
Keith Hambly, director ejecutivo del Centro Fred Victor, declaró que los servicios prestados son fundamentales ante la actual crisis de sobredosis, para dar una respuesta compasiva y basada en la evidencia. Agregó que salvan vidas y conectan a las personas vulnerables con servicios sociales y de salud esenciales. Se dijo profundamente decepcionado con la medida.
Para la co-directora ejecutiva de la Red Legal sobre VIH, Janet Butler-McPhee, la decisión del gobierno de retirar la financiación de los centros es una medida cobarde, porque mucha gente sin acceso a la atención vital en estos locales, perderá la vida. Añadió que estos centros existen en nuestras comunidades y las hacen mejores y más seguras para todos.
Por su parte, la organizadora de la Sociedad de Prevención de Sobredosis de Toronto, Zoe Dodd, afirmó que los tiempos de espera para el tratamiento que el gobierno ha prometido siguen siendo largos. Asimismo, manifestó su indignación con la decisión y la calificó de fatal, al tiempo que ha prometido que lucharán para revertir esta dramática situación.
Los argumentos del gobierno
El gobierno aún no ha respondido a la solicitud de esclarecimientos de la medida, se ha limitado a lo dicho en la carta enviada a los centros, en la que afirma que su decisión refleja el compromiso de priorizar el tratamiento, la recuperación y el apoyo que ayudan a las personas a alcanzar la estabilidad a largo plazo, al tiempo que protege a las comunidades.
La Asociación Canadiense de Libertades Civiles ha condenado enérgicamente dicha decisión, calificándola de equivocada, al tiempo que exhorta al gobierno de Ontario que revierta su decisión y que defienda la seguridad, la salud y la dignidad de todas las personas, incluidas aquellas con adicción a las sustancias. Este es un momento que exige un apoyo ampliado y basado en la evidencia y no una reducción del acceso a servicios de salud vitales, ponderó.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





