Una reciente encuesta en Canadá muestra que, aunque el trabajo remoto e híbrido sigue siendo altamente valorado por los trabajadores, las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de acceder a estos esquemas flexibles.
El estudio indica que una mayoría de trabajadores canadienses prefiere modalidades laborales flexibles, como el teletrabajo o los modelos híbridos. Sin embargo, persisten brechas de género en el acceso a estos beneficios, con los hombres teniendo mayores oportunidades de trabajar de forma remota o con horarios adaptables.
La desigualdad se produce en un contexto donde la flexibilidad laboral se ha convertido en un factor clave para la satisfacción y retención de talento, especialmente tras los cambios en el mercado laboral posteriores a la pandemia.
Brechas de género persisten en el mercado laboral
Expertos señalan que esta diferencia puede estar relacionada con la distribución desigual de responsabilidades fuera del trabajo, como el cuidado de hijos, tareas domésticas y apoyo a familiares, que recaen con mayor frecuencia en las mujeres.
Además, el acceso al trabajo flexible no es uniforme en todos los sectores. Datos del mercado laboral indican que estas modalidades son más comunes en roles de mayor jerarquía o en industrias específicas, lo que también puede influir en las diferencias de acceso entre hombres y mujeres.
El informe refuerza la idea de que, aunque el trabajo flexible se ha expandido en Canadá, no todos los grupos se benefician por igual. La persistencia de estas brechas plantea desafíos para la equidad laboral y el diseño de políticas que promuevan condiciones más inclusivas.
El debate sobre el acceso equitativo a modalidades de trabajo flexible continúa ganando relevancia en el país, en un contexto donde este tipo de beneficios se ha convertido en un elemento central de las condiciones laborales modernas.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





