El gobierno federal anunció una nueva estrategia de competitividad climática que promete fortalecer el sistema de precios del carbono industrial y abrir la posibilidad de eliminar el límite de emisiones para el sector petrolero y gasífero, con el objetivo de atraer inversiones en crecimiento limpio. Sin embargo, el plan carece de detalles concretos y no ofrece actualizaciones sobre los avances hacia las metas de reducción de emisiones de Canadá para 2030 y 2035.
El documento, presentado en el presupuesto federal, tampoco incluye incentivos para que los ciudadanos reduzcan sus propias emisiones, como subsidios o reembolsos para la compra de vehículos eléctricos. Aunque Canadá se comprometió en el Acuerdo de París a disminuir sus emisiones en al menos un 40% respecto a los niveles de 2005 para 2030, diversos análisis indican que el país está lejos de cumplir ese objetivo.
Un plan centrado en la industria y la competitividad
La estrategia propone una hoja de ruta de largo plazo para el precio del carbono industrial y busca fortalecer los mercados de créditos de carbono. Según el gobierno, este sistema podría lograr reducciones significativas de emisiones con un impacto mínimo en la asequibilidad para los canadienses. El modelo establece metas de emisiones por sector y exige a las grandes empresas pagar por el exceso de emisiones, mientras que aquellas que emiten menos pueden vender créditos.
El plan también contempla apoyo federal a las provincias y territorios que no cumplan con los estándares de Ottawa. Sin embargo, no se fijó un plazo para la intervención federal, pese a que Saskatchewan suspendió su programa de precios del carbono industrial y Alberta anunció cambios que podrían no alcanzar los niveles de referencia nacionales.
El presupuesto sugiere además que el gobierno podría no avanzar con el límite de emisiones previsto para el petróleo y gas, condicionando su eliminación a mejoras en el sistema de precios industriales y en la captura y almacenamiento de carbono. Esta decisión marca un giro respecto a compromisos previos, y deja en duda si el límite se aplicará en caso de que las medidas alternativas no logren reducir las emisiones.
Por último, el presupuesto prorroga por cinco años los créditos fiscales para proyectos de captura y almacenamiento de carbono, por un valor estimado de 3.000 millones de dólares, e introduce cambios en la Ley de Construcción de Canadá para exigir que los proyectos de interés nacional incluyan información sobre su contribución al crecimiento limpio y a los objetivos climáticos del país.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





