La administración del presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos de decenas de organizaciones internacionales, incluidas varias agencias de las Naciones Unidas, como parte de una estrategia para reducir su participación en mecanismos de cooperación multilateral. La decisión se formalizó mediante una orden ejecutiva firmada esta semana, que suspende el apoyo estadounidense a 66 organizaciones, agencias y comisiones internacionales.
La medida es resultado de una revisión integral de la participación y el financiamiento de Estados Unidos en organismos internacionales, incluidos aquellos vinculados al sistema de la ONU. Según la Casa Blanca, muchas de estas instituciones fueron consideradas redundantes, ineficientes o contrarias a los intereses nacionales, además de representar un riesgo para la soberanía del país.
Entre las organizaciones afectadas se encuentran entidades relacionadas con el cambio climático, el trabajo, la migración y otros ámbitos que la administración ha calificado como alineados con agendas progresistas. La lista también incluye organizaciones no afiliadas a la ONU, como el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, el Foro Global contra el Terrorismo y la Alianza para la Cooperación Atlántica.
Retiro de tratados climáticos y agencias de la ONU
Uno de los retiros más relevantes es el de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), tratado base del Acuerdo de París. La salida de este marco internacional refuerza la postura del gobierno estadounidense de distanciarse de los esfuerzos multilaterales para abordar el cambio climático. Estados Unidos también dejará de apoyar iniciativas como el Pacto de Energía Libre de Carbono y otras entidades enfocadas en políticas ambientales.
La administración ya había suspendido previamente su respaldo a organismos como la Organización Mundial de la Salud, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la UNESCO y la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). En paralelo, ha adoptado un enfoque selectivo en el pago de cuotas a la ONU, priorizando aquellas agencias que considera alineadas con sus objetivos estratégicos.
El retiro también incluye al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), entidad dedicada a la salud sexual y reproductiva a nivel global, así como a la Universidad de las Naciones Unidas y el Instituto Panamericano de Geografía e Historia, entre otras.
A pesar de la reducción general de compromisos multilaterales, funcionarios estadounidenses han señalado que el país mantendrá su participación en organismos donde busca ampliar su influencia frente a otras potencias, especialmente en áreas de regulación técnica y laboral, como la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización Marítima Internacional y la Organización Internacional del Trabajo.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





