La caída de Rubén Rocha Moya, gobernador del estado mexicano de Sinaloa, sacudió a la política del país a principios de mayo. Acusado formalmente por las autoridades de Estados Unidos de haber cooperado con los herederos del cartel de Joaquín “El Chapo” Guzmán para ganar las elecciones de 2021, el gobernador anunció su renuncia temporal el 2 de mayo. El caso abrió una nueva grieta en la ya tensa relación entre México y Washington, con consecuencias que se extienden hasta los tratados comerciales que involucran también a Canadá.
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¿Qué dice la acusación?
Los documentos judiciales desclasificados en Estados Unidos señalan que Rocha habría llegado a un acuerdo con los hijos de “El Chapo” durante su campaña electoral: a cambio de apoyo político y financiero del cartel, él les garantizaría libertad de operación en el estado de Sinaloa durante su mandato. La acusación incluye a nueve funcionarios más, entre ellos el alcalde de Culiacán y varios exjefes policiales. Rocha negó todos los cargos, pero cedió temporalmente la gobernación, argumentando que necesitaba tiempo para defenderse sin comprometer las funciones del estado.
¿Por qué este caso llega hasta Canadá?
El escándalo ocurre en un momento muy delicado: Estados Unidos y México están a punto de iniciar la primera ronda formal de renegociación del USMCA, el tratado comercial que reemplazó al NAFTA y que define las condiciones del comercio entre las tres naciones de América del Norte, incluido Canadá. Washington ha dejado claro que la lucha contra el narcotráfico y la corrupción están sobre la mesa de negociación.
Si el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no toma medidas firmes, incluyendo la posible extradición de Rocha, Estados Unidos podría endurecer sus exigencias durante las negociaciones comerciales, con consecuencias para aranceles y flujo de mercancías que también afectarían a Canadá como tercer socio del acuerdo.
¿Qué siente la comunidad mexicana en Canadá?
Para los cientos de miles de mexicanos que viven y trabajan en Canadá, la renuncia del gobernador de Sinaloa es otra señal de la fragilidad institucional que enfrentan muchas regiones de su país. Muchos de quienes emigraron lo hicieron precisamente para alejarse de entornos donde el crimen organizado y el poder político conviven de maneras que hacen la vida cotidiana insegura e impredecible.
Al mismo tiempo, el escándalo refuerza estereotipos que afectan a los trabajadores temporales mexicanos en Canadá, especialmente quienes llegan bajo el programa agrícola estacional que muchas veces deben combatir percepciones negativas sobre su país de origen.
Es decir, la caída del gobernador de Sinaloa es mucho más que un escándalo político local mexicano. Sus consecuencias se sienten en los tratados comerciales de toda la región y en la imagen que se construye sobre México en países como Canadá. Para la comunidad mexicana, es también un recordatorio doloroso de por qué muchos decidieron partir.
Redacción de: Mauricio Navas Talero, LJI Reporter





