Médicos y especialistas en salud pública en Canadá expresan preocupación por los recientes cambios en el calendario de vacunación infantil en Estados Unidos, advirtiendo que podrían generar confusión entre los padres y aumentar la vacilación frente a las vacunas también en territorio canadiense.
Expertos señalan que la cercanía geográfica, cultural y mediática entre ambos países facilita que la información, y la desinformación, cruce la frontera. La existencia de recomendaciones distintas para la vacunación infantil podría llevar a algunos padres a cuestionar la seguridad, necesidad o eficacia de las vacunas, incluso cuando estas continúan siendo recomendadas por las autoridades sanitarias de Canadá.
Cambios en EE. UU. y preocupación por la desinformación
Esta semana, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) actualizaron su calendario de vacunación rutinaria, reduciendo el número de vacunas recomendadas para todos los niños. Entre los cambios, varias vacunas de larga data, como las que previenen el rotavirus y la meningitis meningocócica, dejaron de ser recomendadas de forma universal, al igual que las vacunas contra la gripe y el virus sincitial respiratorio (VRS).
En el nuevo esquema estadounidense, estas inmunizaciones pasan a recomendarse únicamente para ciertos grupos de alto riesgo o quedan sujetas a la toma de decisiones clínicas compartidas entre médicos y familias.
En Canadá, en cambio, las autoridades sanitarias mantienen el calendario de vacunación vigente, basado en la evidencia científica disponible. Especialistas subrayan que, mientras no existan nuevos datos que justifiquen cambios, las recomendaciones canadienses continuarán sin modificaciones.
Profesionales de la salud advierten que cualquier duda sembrada en torno a las vacunas puede traducirse en menores tasas de inmunización, lo que incrementa el riesgo de reaparición de enfermedades graves y prevenibles. También alertan que parte de la información proveniente de Estados Unidos ya no cuenta con el mismo consenso científico que históricamente la caracterizó, por lo que recomiendan a las familias en Canadá informarse a través de fuentes nacionales y profesionales de la salud locales.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





