Un grupo de agricultores y organizaciones ambientalistas solicitó a Health Canada que implemente un etiquetado obligatorio para la carne de cerdo proveniente de animales editados genéticamente, luego de que la agencia federal aprobara a comienzos de este año la venta de cerdos resistentes al virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino. La autorización abre la puerta a que estos animales entren en la cadena alimentaria canadiense, aunque por ahora no se comercializan de forma activa.
La autoridad sanitaria señaló que, tras su evaluación, estos cerdos no representan un mayor riesgo para la salud humana ni presentan diferencias nutricionales frente a la carne de cerdo convencional, y que, salvo la edición de un fragmento genético asociado a la susceptibilidad al virus, los animales son equivalentes a los criados actualmente en granjas del país. Por ese motivo, el organismo indicó que no se requiere un etiquetado especial para los alimentos derivados de estos animales.

Debate por la transparencia y el derecho del consumidor a elegir
Desde la Red Canadiense de Acción en Biotecnología, se advirtió que, sin etiquetado obligatorio, los consumidores no sabrán identificar estos productos en los estantes. La red sostiene que, aunque la ley canadiense no exige identificar alimentos genéticamente modificados y solo existe un estándar voluntario para quienes optan por hacerlo, encuestas muestran que una amplia mayoría de la población quiere contar con esa información al momento de comprar.
Las organizaciones firmantes, entre ellas la Unión Nacional de Agricultores y Safe Food Matters, enviaron una carta a la ministra federal de Salud, Marjorie Michel, en la que califican el etiquetado obligatorio como “esencial”. También expresaron preocupación porque el sistema de etiquetado voluntario podría debilitarse con el cierre de la Junta de Normas Generales de Canadá, organismo que aloja el estándar, lo que dejaría aún menos claridad para los consumidores.
Health Canada indicó que su evaluación de seguridad se basa en metodologías desarrolladas durante décadas en consulta con la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. La agencia revisó datos aportados por Genus PLC, empresa que desarrolló los cerdos resistentes al virus, y sostuvo que el uso de información generada por la industria es una práctica regulatoria estándar, complementada por un análisis independiente de sus científicos.
La empresa cuenta con autorizaciones para vender estos animales para consumo humano en Estados Unidos, Brasil, Colombia y República Dominicana, aunque aún no los ha introducido en el mercado mientras busca nuevas aprobaciones en mercados clave. Dado que Canadá exporta alrededor del 70% de su producción porcina, cualquier adopción comercial de estos animales también dependerá de las reglas en los principales destinos de exportación.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





