La directora de Finanzas y Administración de la agencia Salud Pública de Toronto (TPH), Althea Hutchinson, afirmó recientemente que si cambia el modelo de financiación, su organización tendría que tomar algunas decisiones muy difíciles.
Si el gobierno de Ontario, continúa con su plan original de recortes, Salud Pública de Toronto, vería una disminución de fondos provinciales en su presupuesto, estimado en 100 millones de dólares. El impacto sería más que devastador, ponderó Hutchinson.
Los posibles cambios del gobierno provincial en su fórmula de financiación, perjudicarán profundamente algunos de los servicios que presta la agencia. Varios programas estarían en riesgo si el gobierno de Doug Ford, mantiene su plan de recortar parte de los recursos, dijo.
El modelo de financiación provincial, compartía hasta el 2018, los gastos de salud pública de Ontario en una distribución del 75 al 25 por ciento, ya en 2019, se redujo al 70 por ciento, con la intención de bajar al 60-40 y finalmente llegar al 50-50 que es el objetivo final.
Esos planes del gobierno provincial, tuvieron que ser postergados debido a la pandemia del COVID-19, donde necesitó mantener el 70 por ciento de la financiación, sin embargo, pasada la crisis, no queda claro si se volverá a la propuesta inicial, ese es el recelo de TPH.
De ser el caso, como se vocea, la financiación de la salud pública se verá reducida drásticamente. Según informaron, si el gobierno provincial procede con su nueva fórmula de financiación, el déficit podría alcanzar los 49 millones de dólares el próximo año.
Si esta propuesta se concreta, los programas que sufrirán mayores recortes serán el de reducción de daños con Refugio, Apoyo y Vivienda, cuya financiación la realiza totalmente la municipalidad de Toronto. Entre otros importantes proyectos, se verá perjudicado por ejemplo, el programa de inyección segura para las personas que intentan dejar los opioides.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporter






