Un fallo de la Corte Federal abre la puerta a revisar casos de asilo negados por tráfico de drogas bajo coacción

0
4

Una mujer colombiana que fue forzada por las FARC a transportar cocaína, y que por eso fue rechazada como refugiada en Canadá, acaba de ganar una batalla importante en los tribunales. La Corte Federal de Apelaciones ordenó revisar su caso, porque el tribunal de inmigración ignoró por completo que actuó bajo amenazas directas. La decisión podría cambiar el panorama para muchos solicitantes latinoamericanos en una situación parecida.

¿Qué pasó exactamente?

La mujer identificada como Rodriguez Anzola en los documentos judiciales y su esposo llegaron a Canadá en 2022 huyendo de las FARC. El problema es que, antes de salir de Colombia, integrantes de esa organización los amenazaron con hacerles daño a sus hijos si no ingresaban cocaína a sus cuerpos para transportarla. Lo hicieron por miedo, no por elección. En España fueron detenidos. Esa condena por narcotráfico en el extranjero fue la razón por la que el tribunal de inmigración de Canadá le negó el asilo, catalogándola como persona con “criminalidad grave”.

¿Qué dijo la Corte?

La Corte Federal de Apelaciones fue directa: el tribunal de inmigración cometió un error grave al ignorar la evidencia de coacción. El fallo deja claro que, en derecho canadiense, una condena obtenida bajo amenaza directa y sin posibilidad real de resistirse no puede tratarse igual que un crimen cometido por voluntad propia. El caso fue devuelto para que se tome una nueva decisión tomando en cuenta todas las circunstancias.

¿Por qué es importante para la comunidad latina?

Muchas personas de Colombia, México, Honduras, El Salvador y Venezuela llegaron a Canadá después de verse involucradas, contra su voluntad en actividades del crimen organizado. Los carteles, las FARC y las pandillas MS-13 y Barrio 18 han usado este tipo de coerción de forma sistemática durante décadas. Si esas personas tenían condenas en sus países de origen por esos hechos forzados, hasta ahora eso les cerraba casi automáticamente las puertas del sistema de refugio canadiense. Este fallo dice que eso no puede ser automático: hay que mirar el contexto entero.

La Corte Federal ordenó revisar el caso de una colombiana forzada por las FARC a traficar drogas y luego rechazada como refugiada. El precedente es claro: una condena extranjera que resultó de coacción extrema obliga al tribunal de inmigración a analizar las circunstancias antes de negar el asilo. Quienes se encuentren en una situación similar deberían consultar a un abogado de inmigración para evaluar si este fallo aplica a su caso.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here