Sin votos para el presupuesto… ¿elecciones a vista en Canadá?

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El líder del gobierno en la Cámara de los Comunes, Steven Mackinnon, reconoció que en estos momentos, los liberales no cuentan con los votos necesarios para aprobar el presupuesto federal, que será presentado el próximo miércoles cinco de noviembre.

MacKinnon, aseveró que a pesar de que los liberales tienen un gobierno de minoría, que los obliga a negociar las votaciones importantes con otros partidos, ellos tienen por mandato popular, la obligación de impulsar el progreso económico y el bienestar de los canadienses. 

Durante la votación del presupuesto, el gobierno liberal deberá conseguir el apoyo de al menos un partido de la oposición para alcanzar los votos necesarios para su aprobación. De no aprobarse el presupuesto que es una moción de confianza, se tendrá que convocar a los votantes canadienses a que participen de un nuevo proceso electoral.

Según el líder del gobierno, cabrá a los partidos de oposición definir si las diferencias entre la propuesta del gobierno y las suyas, son tan grandes que habría la necesidad de convocar a nuevas elecciones y ver si los votantes estarían predispuestos a acudir a las urnas ahora.

Las demandas de la oposición

Los diversos partidos con representación parlamentaria no han asegurado su apoyo al presupuesto de los liberales, la mayoría espera conocerlo y después tomar una decisión más consciente. Por ahora, se han limitado a exponer públicamente sus demandas.

Los conservadores, que son la oposición oficial, exigen un presupuesto asequible, que mantenga el déficit por debajo de los 42 mil millones de dólares e incluya recortes de impuestos. Piden también que el gobierno elimine su impuesto al carbono industrial. Steven MacKinnon, dice que Pierre Poilievre sabe que algunas de esas demandas son inalcanzables.

Por su parte, Yves-Francois Blanchet, líder del Bloque Quebequense, pide al gobierno liberal medidas que consideran fundamentales, como un incremento de la transferencia federal de salud a las provincias, así como nuevas inversiones en infraestructura, una expansión de la iniciativa de vivienda rápida y un aumento de los pagos del Seguro de Vejez.

La expectativa se da en relación a los 7 votos del Nuevo Partido Democrático (NDP), que en la pasada gestión apoyó a los liberales de Trudeau. Dichos votos serían suficientes para la aprobación del presupuesto, sin embargo, hasta el momento no se sabe qué actitud tendrán los nuevos demócratas, que luchan por su supervivencia como partido, dijo Mackinnon. 

Ante ese cuadro, donde los partidos políticos están más preocupados con su propias demandas, el líder del gobierno en la cámara baja, prefiere decir con claridad que en estos momentos, verdaderamente no cuentan con los votos garantizados que le permitirían imaginar que el presupuesto federal pueda ser aprobado en noviembre. MacKinnon, en un gesto de sinceridad extrema o quién sabe, cálculo político decidió mantener en ascuas por algunos días a todos los canadienses.

Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte