El Banco de Canadá comunicó el miércoles su decisión de mantener su tasa de interés de referencia en el 2,25%, en parte, debido a la incertidumbre generada por el conflicto en el Oriente Medio, que dependiendo de lo que suceda podría provocar una mayor inflación.
Las autoridades monetarias consideran que la economía se encuentra por debajo de las expectativas y entienden que la guerra en Irán ensombrece las perspectivas ya que esperan analizar si el incremento en los precios del petróleo, consecuencia inmediata del conflicto bélico, se transformará efectivamente en un problema de una inflación más generalizada.
Dadas las circunstancias, los economistas esperaban que el banco central canadiense decidiera mantener estable su tasa de política monetaria por tercera vez consecutiva, lo que no queda muy claro es su evolución futura. De hecho, los precios mundiales del petróleo se han disparado y sus costos ya se están sintiendo en las gasolineras canadienses.

La cautela del gobernador del Banco de Canadá
Para el gobernador del banco central canadiense, Tiff Macklem, el incremento de los precios de la energía casi con certeza va a impulsar la inflación al alza en los próximos meses. Así lo hizo saber, aunque reconoce que los últimos informes de Estadísticas Canadá reportaron una inflación por debajo del 2%, que es el objetivo de las autoridades monetarias.
Macklem asevera que su institución está dispuesta a ignorar un repunte inflacionario a corto plazo, sin reaccionar con una política monetaria más restrictiva. Asimismo, destacó que la duración de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que se extiende al Golfo Pérsico, tendrá un impacto en la economía y la inflación que por ahora, son inciertos.
El gobernador declaró que la incertidumbre comercial con Estados Unidos y las continuas tensiones geopolíticas elevan los riesgos de un menor crecimiento. También ha dejado abierta la posibilidad de subir las tasas de interés si la inflación persiste o se extiende más allá de los precios de la gasolina, aun cuando la economía muestra signos de debilidad.
Tiff Macklem dijo que si los precios de la energía se mantienen elevados y se empieza a ver indicios de que la inflación se está generalizando y volviéndose más persistente, no dudará en subir la tasa de interés para conseguir frenarla. Ahora, si los precios de la energía vuelven a bajar y la economía se debilita, podría considerar recortes de los tipos de interés.
Algunas repercusiones
Para el economista jefe del CIBC, Avery Shefeld, la crisis del petróleo se resuelve para el verano y lo más probable es que el Banco de Canadá recorte los tipos de interés que haya subido este año. Por su parte, el economista senior del TD Bank, Andrew Hencic, dijo que espera que el banco central mantenga las tasas sin cambios por el momento, pues los responsables de la política monetaria afirman que la debilidad de la economía actual limita el riesgo de una mayor inflación. La próxima decisión del banco central será el 29 de abril.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte




