El Servicio de Policía de Greater Sudbury puso en marcha una nueva iniciativa de 30 días denominada “Primero el Apoyo”, que busca reducir el consumo de drogas en espacios públicos y el desorden social en el centro de la ciudad mediante un enfoque comunitario.
La estrategia, que comenzó en noviembre de 2025, se enmarca en el Proyecto 360 de Seguridad Comunitaria y se centra en conectar a las personas con problemas de adicción con servicios de apoyo antes de recurrir a medidas coercitivas. “La seguridad no se define únicamente por la ausencia de daño; también significa sentirse seguro, confiado y respetado en los espacios públicos”, indicó la policía en un comunicado.
Prevención antes que coacción
Como parte del plan, los agentes trabajan junto a organizaciones locales para ofrecer acceso a vivienda, alimentos y tratamiento de adicciones. El objetivo es derivar en lugar de detener, fomentando la confianza y reduciendo los daños asociados al consumo de drogas. No obstante, la aplicación de la ley se mantiene como opción en casos donde las personas se nieguen repetidamente a recibir ayuda o representen un riesgo para la seguridad pública.
Durante la primera semana de la iniciativa, del 3 al 7 de noviembre, la policía reportó 72 patrullajes preventivos, apoyo en 42 incidentes y atención de 16 llamadas relacionadas con drogas, que derivaron en la incautación de crack, fentanilo y utensilios de consumo. Además, las llamadas por “personas no deseadas” —como individuos que merodean o ingresan sin autorización a propiedades privadas— disminuyeron un 12% respecto al año pasado y un 33% frente a la semana anterior.
El programa continuará con patrullas regulares a pie y en bicicleta, con el fin de fortalecer la relación con residentes y comerciantes y responder con rapidez a los incidentes.
El Servicio de Policía de Greater Sudbury reiteró su compromiso con esta nueva estrategia, señalando que “Primero el Apoyo” es un paso hacia una seguridad comunitaria integral, basada en la salud y la responsabilidad compartida.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





