Grupos de protección infantil y de consumidores advirtieron que los juguetes con inteligencia artificial dirigidos a niños pequeños representan riesgos para su seguridad y desarrollo, en un llamado público a evitar su compra durante la temporada navideña. La alerta surge tras la publicación de un informe de Fairplay, organización especializada en derechos de la infancia, firmado por más de 150 entidades y expertos.
El documento señala que estos productos utilizan modelos de IA capaces de generar respuestas no adecuadas para menores, incluyendo contenidos inapropiados y patrones de interacción que podrían interferir en el desarrollo emocional y cognitivo. Los juguetes, comercializados para niños desde dos años de edad, son fabricados por empresas como Curio Interactive, Keyi Technologies y Miko, y en algunos casos ya se venden en comercios de Estados Unidos.
Evaluaciones preliminares detectan fallas de seguridad y falta de regulación
Según Fairplay, el avance tecnológico ha permitido que los juguetes interactivos respondan de forma autónoma a los niños, sin que exista un marco regulatorio que supervise su funcionamiento o los límites de las conversaciones que generan. El grupo sostiene que estos dispositivos podrían reemplazar actividades fundamentales para el desarrollo infantil, como el juego imaginativo y la interacción humana directa.
Un informe separado de Common Sense Media y especialistas de la Universidad de Stanford también advirtió sobre el uso de chatbots de IA como apoyo emocional por parte de adolescentes. Por su parte, el reporte anual de US PIRG evaluó varios juguetes con IA y detectó problemas adicionales como falta de filtros eficaces, presencia de conversaciones sobre temas sensibles y controles parentales insuficientes. Uno de los productos analizados fue retirado del mercado tras identificarse riesgos.
Algunas empresas han afirmado que cuentan con mecanismos de seguridad, pruebas internas y filtros diseñados para evitar contenidos inadecuados, mientras otras indicaron que continúan actualizando sus sistemas y supervisando interacciones. No obstante, organizaciones de defensa sostienen que estas medidas son insuficientes ante la ausencia de regulación formal.
Los defensores recomiendan optar por juguetes no interactivos que fomenten la creatividad, el lenguaje y la resolución de problemas, y advierten que la creciente disponibilidad de productos con IA, incluidos los que utilizan modelos avanzados, requiere mayor supervisión pública y estándares claros sobre su uso con menores.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





