Nuevo estudio revela presencia masiva de microplásticos en el aire de hogares y automóviles

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Un nuevo estudio científico ha detectado concentraciones preocupantes de microplásticos en el aire que respiramos dentro de nuestras viviendas y automóviles, revelando que estas partículas diminutas, capaces de penetrar profundamente en los pulmones, podrían representar un riesgo significativo para la salud humana.

Publicado en la revista científica PLOS One, el análisis fue realizado por un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia y la Universidad de Toulouse. Utilizando microscopía Raman, una técnica avanzada que permite detectar partículas de hasta 1 micrómetro, los científicos hallaron que un adulto podría inhalar hasta 68.000 partículas de microplásticos por día en ambientes interiores, una cifra que supera ampliamente las estimaciones previas.

Los microplásticos provienen de la degradación de productos comunes como alfombras, cortinas, textiles sintéticos, muebles, así como de componentes plásticos en interiores de automóviles. Estas partículas pueden desprenderse por el uso diario, el calor, la fricción o la exposición solar.

Automóviles, una fuente clave de exposición prolongada

El estudio comparó la cantidad de partículas presentes en viviendas y automóviles. En promedio, se detectaron 528 partículas por metro cúbico de aire en hogares, frente a 2.238 partículas por metro cúbico dentro de los coches. Según los autores, esto se debe a que los vehículos contienen una gran cantidad de superficies plásticas en espacios cerrados, donde la ventilación suele ser limitada, favoreciendo la acumulación de partículas en suspensión.

Estas concentraciones podrían tener implicaciones graves para la salud. Investigaciones anteriores han asociado la presencia de microplásticos con efectos como trastornos respiratorios, disfunción endocrina, alteraciones neurológicas y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, reproductivas y ciertos tipos de cáncer. También se han detectado microplásticos en tejidos humanos como pulmones, hígado, sangre, orina, placenta e incluso en el cerebro.

Además, los expertos alertan sobre los nanoplásticos, partículas aún más pequeñas que los microplásticos, por su capacidad para atravesar membranas celulares y depositar compuestos químicos tóxicos como ftalatos, PFAS y metales pesados. Aunque el presente estudio no pudo medir nanoplásticos, los científicos señalan que se requieren nuevas tecnologías para analizar su presencia y efecto en el cuerpo humano.

Ante este panorama, los especialistas recomiendan reducir la exposición mediante acciones como evitar calentar alimentos en plástico, preferir envases reutilizables de vidrio o metal, minimizar el uso de textiles sintéticos y promover políticas públicas que restrinjan el uso de plásticos de un solo uso. Aunque es casi imposible eliminar totalmente el contacto con plásticos en la vida moderna, la adopción de hábitos más sostenibles puede reducir significativamente la carga de estas partículas en el organismo.

Redacción de: Karen Rodríguez A.