Datos de la Régie de l’assurance maladie du Québec muestran que, desde marzo de 2025, 1.064 médicos figuran como “no participantes”, es decir, dejaron de facturar al sistema público y cobran directamente a los pacientes. La cifra marca el nivel más alto desde 2019, cuando se registraron 460 salidas, y refleja una tendencia al alza que se ha venido consolidando en los últimos años dentro de la red pública de Quebec.
Organizaciones médicas señalan que el fenómeno está estrechamente ligado a la falta de recursos operativos y a reformas recientes que han incrementado la presión sobre los profesionales. En particular, se apunta al Proyecto de Ley 83, que obliga a los médicos recién graduados a ejercer en el sistema público por al menos cinco años antes de poder pasar al sector privado. Representantes del sector de especialidades sostienen que la limitada disponibilidad de quirófanos y horarios de operación empuja a algunos cirujanos a migrar al ámbito privado ante la imposibilidad de ejercer plenamente en hospitales públicos.

Reformas, capacidad hospitalaria y efectos en la atención
La Fédération des médecins spécialistes du Québec atribuye directamente las salidas a la escasez de recursos y al impacto del Proyecto de Ley 83, advirtiendo que la capacidad hospitalaria no acompaña la demanda ni el número de profesionales disponibles. Esto, sostienen, limita la práctica clínica y reduce el acceso oportuno de los pacientes a cirugías y procedimientos.
Desde el gobierno provincial, la oficina de la ministra de Salud, Sonia Bélanger, ha indicado que las decisiones profesionales responden a múltiples factores y que, años atrás, se aumentaron las admisiones en medicina para reforzar la oferta de médicos a partir de este año. El Ejecutivo también defiende el Proyecto de Ley 83 como una herramienta para fortalecer la atención en la red pública.
Especialistas en política sanitaria advierten que, si la tendencia de “no participación” continúa, el impacto recaerá en los pacientes: mayores tiempos de espera, menor disponibilidad de especialistas y una presión adicional sobre una red ya exigida por limitaciones de infraestructura y personal.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





