Después de meses gobernando con una minoría que los obligaba a negociar cada votación importante, el Partido Liberal del Canadá obtuvo la mayoría parlamentaria que necesitaba para gobernar con mayor estabilidad. La victoria llegó en la noche del lunes, cuando los liberales barrieron en las tres circunscripciones donde se celebraban elecciones parciales ese día.
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Las tres victorias que definieron el peso de la balanza política
En Scarborough Southwest, Toronto, la exdiputada provincial neodemocrática Doly Begum, quien había abandonado su partido y su escaño en Queen’s Park para sumarse al equipo de Carney, se impuso de manera contundente, capturando cerca de siete de cada diez votos emitidos. En University-Rosedale, también en Toronto, la médica y figura pública Danielle Martin se llevó alrededor de dos tercios del apoyo popular. La tercera victoria, en Terrebonne, Quebec, fue más reñida: la candidata liberal Tatiana Auguste superó por apenas poco más de un punto porcentual a Nathalie Sinclair-Desgagné, del Bloc Québécois. Fue seguramente, la contienda más tensa y agitada, dada la escasa diferencia por la que se definieron estas votaciones y el pasado, en donde se había generado polémica por la veracidad de el conteo de los votos en la anterior ocasión que se enfrentaron.
El resultado de estas tres elecciones parciales suma nuevos escaños al bloque liberal y le permite al gobierno de Mark Carney operar con mayoría en la Cámara de los Comunes, algo que no tenía desde que asumió el poder. Con esta configuración, el ejecutivo queda protegido de eventuales votos de no confianza y se coloca en condiciones de impulsar su agenda legislativa sin depender de apoyos externos hasta las próximas elecciones generales.
Qué significa para la comunidad inmigrante
Una mayoría parlamentaria suele traducirse en mayor previsibilidad para quienes viven en Canadá y siguen con atención cada cambio en las políticas del gobierno federal. Con el Parlamento estabilizado, las medidas ya anunciadas en materia de vivienda asequible, costo de vida e inmigración tienen más probabilidades de avanzar sin los bloqueos legislativos que acompañan a los gobiernos en minoría.
El primer ministro, señaló en su discurso de victoria que el mandato recibido es “construir una economía más justa y fuerte para todos los canadienses”. La ministra del gabinete federal y recién electa por Scarborough Southwest, Doly Begum, manifestó que su prioridad inmediata sería el costo de vida y la situación de quienes trabajan en empleos de salario bajo.
Lo que sigue
Con el fin del período de sesiones del Parlamento acercándose al verano, los próximos meses serán una prueba de hasta dónde puede llegar el gobierno con su nueva ventaja. La reforma fiscal, la política de vivienda y la negociación de los aranceles con Estados Unidos figuran entre los temas que esperan en la agenda. Para quienes llegaron a Canadá como inmigrantes y trabajan, estudian o construyen su vida en el país, la estabilidad política que puede traer una mayoría es, en sí misma, una noticia relevante. Lo que quiere decir esto es que va a haber más previsibilidad de aquí en adelante. Sea para lo que beneficie a comunidades como la hispana o lo que la perjudique. Esto no quiere decir que el panorama haya cambiado a buen rumbo, ni tampoco a un rumbo negativo. Se trata de que el gobierno ahora cuenta con un poder ejecutivo, con el que no había contado desde que había sido elegido. Esto seguramente, dirimirá en un rumbo más audaz por parte de los liberales.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





