Hay una escena que se repite todos los años entre quienes acaban de llegar a Canadá desde América Latina: llega la primavera, el paisaje florece, la temperatura sube por fin… y de repente aparecen los estornudos, la nariz tapada, los ojos rojos y la sensación de que algo está mal. No es un resfriado. No es COVID. No es nada grave. Es algo que millones de canadienses viven cada primavera y que tiene nombre: la alergia estacional al polen.
Una sorpresa que no viene en el manual del inmigrante
En gran parte de América Latina, las alergias estacionales de esta intensidad no existen de la misma forma. Los inviernos no detienen la vegetación de la misma manera, la flora es diferente y los tipos de árboles que en Canadá liberan enormes cantidades de polen, no son parte del ecosistema cotidiano en países como México, Colombia, Venezuela, El Salvador o Perú.
Por eso, quienes llegan a Canadá y pasan su primera primavera aquí muchas veces no asocian sus síntomas con una alergia. Piensan que están resfriados, que algo no les sienta bien, o que están enfermos de otra cosa. Algunos incluso buscan atención médica convencidos de que algo serio está pasando, sin saber que lo que sienten es la respuesta del cuerpo al polen en el aire.
Cómo distinguir una alergia de una enfermedad
Los síntomas de la alergia primaveral son muy similares a los de un resfriado: congestión nasal, estornudos frecuentes, ojos que pican o lagrimean, tos seca y cansancio leve. La diferencia clave está en lo que no aparece: no hay fiebre, no hay dolor muscular fuerte, no hay malestar general intenso. Además, los síntomas suelen mejorar en interiores, especialmente con las ventanas cerradas o el aire acondicionado encendido y empeoran al salir, especialmente en días con viento o sol.
La temporada de alergia en Canadá tiene dos etapas principales. La primera va aproximadamente de marzo a junio con el polen de árboles; la segunda, de junio a agosto, con el de pastos y gramíneas. Las peores semanas para quienes son sensibles al abedul; uno de los árboles más problemáticos, suelen llegar a mediados de mayo.
Una temporada que se vuelve más intensa con los años
Lo que muchos recién llegados no saben es que no solo están experimentando algo nuevo para ellos: también están llegando en un momento en que las alergias en Canadá son más intensas que nunca. Investigadores de la Universidad de Columbia Británica confirman que el cambio climático está extendiendo la temporada de polen y aumentando su concentración. Las plantas usan el dióxido de carbono como combustible para crecer, y con más CO2 en la atmósfera, producen más polen y durante más tiempo. El informe de los Laboratorios de Investigación en Aerobiología de 2026 lo resume así: las temporadas de alergias se están volviendo “más intensas en general” en todo el país.
Las ciudades con más impacto este año incluyen Windsor, Hamilton, Barrie y Kingston en Ontario, y Vancouver y Victoria en Columbia Británica. Pero ninguna región está completamente a salvo.
Qué hacer si los síntomas aparecen
Ante síntomas persistentes sin fiebre ni dolor muscular que aparecen al aire libre y mejoran en casa, lo más recomendable es consultar con un médico de familia o ir a una clínica de atención primaria. Con la tarjeta de salud provincial, la consulta no tiene costo adicional. Un médico puede confirmar si se trata de alergia y orientar sobre antihistamínicos, que en versiones de venta libre se encuentran en cualquier farmacia sin necesidad de receta, aunque con costo propio.
Mauricio Navas Talero LJI Reporter





