La cerveza, el vino y los licores suben de precio este 1 de abril: qué es el impuesto federal al alcohol y cómo afecta el bolsillo

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Quien se acerque a comprar una cerveza, una botella de vino o algún licor este 1 de abril puede notar que cuesta unos centavos más que la semana pasada. No es un error del cajero ni un capricho de la tienda: es el gobierno federal aplicando su aumento anual automático al impuesto sobre el alcohol, que entra en vigor cada 1 de abril sin necesidad de un voto en el Parlamento.

A partir de este miércoles, la cerveza, el vino y los licores producidos o importados en Canadá pagarán un 2% más en impuesto de consumo especial federal conocido en inglés como excise duty. No es el incremento más grande que ha habido, pero llega en un momento en que la industria de la hospitalidad todavía se recupera y muchos canadienses sienten el peso del costo de vida.

¿Qué es el “impuesto escalera” y cómo se llegó hasta aquí?

Este impuesto fue creado en el presupuesto federal de 2017 bajo el gobierno de Justin Trudeau. Su mecanismo es sencillo y, según sus críticos, peligroso: se ajusta automáticamente cada año según la inflación, sin que los parlamentarios tengan que votar para aprobarlo. Por eso se le llama “escalator tax” (impuesto escalera), porque sube solo, peldaño a peldaño, año tras año.

En años de inflación alta, como 2022 y 2023, el impuesto llegó a subir casi 7%. La presión de la industria logró que en 2024 la entonces ministra de Finanzas Chrystia Freeland congelara el aumento en un máximo del 2% durante dos años. Ese período de gracia termina hoy. Ahora el 2% se aplica sin tope adicional.

Desde que se introdujo en 2017, este impuesto le ha costado a la industria del alcohol canadiense alrededor de 1,600 millones de dólares en total, según estimaciones del sector. El incremento de este año, por su parte, generará unos 41 millones de dólares adicionales para las arcas federales.

¿Cuánto más se paga en la práctica?

Para el consumidor, el impacto directo en la tienda es modesto: unos pocos centavos por lata de cerveza o copa de vino. El impuesto se cobra a nivel de producción es decir, lo pagan las cervecerías, bodegas y destilerías primero y luego se traslada en cascada al precio final. En un supermercado, una caja de cerveza podría subir entre 20 y 50 centavos. Una botella de vino o licor, dependiendo de la graduación alcohólica, podría subir entre 10 y 30 centavos.

En bares, restaurantes o en la cantina de un estadio, el efecto puede ser mayor: los negocios de hospitalidad suelen redondear el aumento y ajustar su menú de precios en bloque, no al centavo.

La industria dice que el momento es el peor posible

“El aumento al impuesto del alcohol hará la vida más cara y dificultará más la supervivencia de restaurantes, cervecerías y bares canadienses”, declaró la Federación Canadiense de Contribuyentes (CTF, por sus siglas en inglés) esta semana. La organización señala que Canadá ya tiene algunos de los impuestos al alcohol más altos del G7.

Beer Canada, la asociación que agrupa a los productores de cerveza del país, también alzó la voz pidiendo alivio al gobierno. Y el caso de Paul Meek, dueño de la Kichesippi Brewery, se volvió símbolo del debate: anunció esta semana que cerrará su cervecería artesanal, y aunque reconoció que los impuestos no son la única causa, dijo que sumaron presión a un negocio que ya operaba con márgenes muy estrechos.

El líder conservador Pierre Poilievre también criticó el aumento, argumentando que aplicarlo “sin un voto parlamentario” es antidemocrático.

¿Qué significa esto para la comunidad latina?

Para muchos hispanos que trabajan en restaurantes, bares, servicios de catering o en el sector de la hospitalidad, este tipo de incremento tiene un efecto doble: como trabajadores, puede verse reducido el número de clientes y con ello las propinas; como dueños de pequeños negocios que sirven comida y bebida, se debe absorber o trasladar el costo. Y como consumidores, se pagará un poco más la próxima vez que se quiera compartir unas cervezas o un buen vino con la familia o los amigos. Un ajuste pequeño, pero que se suma a todos los demás aumentos en el costo de vida que ya pesan sobre el bolsillo canadiense en 2026.

Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter 

Fuentes: CTV News / BNN Bloomberg, “Beer, wine and spirits tax set to rise April 1 as brewers call for relief”, 30 de marzo de 2026 | Canada Revenue Agency, EDN104 y EDBN36 — tasas ajustadas de impuesto de consumo especial efectivas el 1 de abril de 2026 | Canadian Taxpayers Federation, comunicado de marzo de 2026 | CBC News, “Beer tax increase capped at 2 per cent until 2026, Freeland announces”.