El Hospital de Niños de McMaster de Hamilton ha mostrado su preocupación ante el aumento de lesiones en la cabeza entre los niños que practican trineo. Durante enero, el centro reportó varios ingresos de menores que chocaron contra árboles mientras se deslizaban, con consecuencias catalogadas como traumatismos significativos.
El estudio de Hamilton Health Sciences (HHS) indica que niños de todas las edades suelen practicar trineo sin protección adecuada en la cabeza, utilizando únicamente gorros de invierno. Esto los deja expuestos a impactos contra objetos fijos como cercas o árboles, lo que explica que las lesiones craneales sean las más atendidas en el servicio de emergencias pediátricas del hospital.
Aumento de casos y perfiles de mayor riesgo
La investigación revisó los registros médicos de 243 niños, de entre 0 y 17 años, tratados por lesiones relacionadas con el trineo entre 2018 y 2022. Los datos muestran un aumento marcado durante la pandemia: antes de ese período se registraron 62 casos, cifra que ascendió a 187 durante y después de las restricciones sanitarias. Aunque actualmente los números han vuelto a niveles similares a los previos a la pandemia, las lesiones en la cabeza continúan siendo las más comunes.
Las lesiones más habituales se producen por caídas o choques y van desde raspaduras y moretones hasta fracturas óseas, e incluso, conmociones cerebrales, fracturas de cráneo y hemorragias internas. En algunos casos, los traumatismos fueron lo suficientemente graves como para requerir estudios de imagen avanzada y cirugía. El porcentaje de niños que necesitaron intervención quirúrgica aumentó del 33% antes de la pandemia al 59% entre 2020 y 2022, aunque el estudio aclara que algunas diferencias no resultaron estadísticamente significativas.
El análisis también identificó que cerca del 54% de los niños lesionados eran varones y que el grupo etario más afectado fue el de 6 a 10 años, con una edad promedio de alrededor de ocho años y medio. Estos resultados coinciden con investigaciones previas que señalan que los niños más pequeños tienen mayor riesgo de sufrir lesiones craneales al practicar trineo.
Pese a los riesgos, el estudio no desaconseja la práctica del trineo sino que destaca los beneficios de la actividad física y la socialización infantil. No obstante, subraya la importancia de medidas preventivas, como el uso de cascos adecuados, evitar deslizarse acostado, elegir colinas designadas para esta actividad y reducir la exposición a obstáculos y zonas concurridas. Estas recomendaciones buscan disminuir la gravedad y la frecuencia de las lesiones sin eliminar una actividad recreativa común en invierno.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





