Un nuevo medicamento en fase experimental podría transformar el tratamiento de la hipertensión arterial, una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo. Baxdrostat, desarrollado por la farmacéutica AstraZeneca, mostró resultados alentadores en pacientes cuya presión arterial no lograba controlarse con los fármacos disponibles.
Los hallazgos del ensayo clínico fueron presentados durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2025 en Madrid y publicados en paralelo en la revista New England Journal of Medicine. Según los investigadores, si obtiene la aprobación regulatoria, el fármaco se convertiría en una de las innovaciones más significativas en décadas en el manejo de la hipertensión.
En el estudio participaron 800 adultos con hipertensión resistente, es decir, personas que mantenían cifras elevadas de presión a pesar de tomar dos o más medicamentos durante al menos cuatro semanas. Los pacientes fueron divididos en tres grupos: uno recibió 1 miligramo de baxdrostat, otro dos miligramos y un tercero un placebo, además de continuar con sus tratamientos habituales.
Tras 12 semanas, cerca del 40% de los pacientes tratados con baxdrostat alcanzaron niveles saludables de presión arterial, frente a menos del 20 % de quienes recibieron placebo. En promedio, el medicamento redujo la presión sistólica, el valor superior de la medición, entre 9 y 10 mmHg más que el placebo, una disminución suficiente para reducir el riesgo cardiovascular.
Un enfoque novedoso en el control de la presión arterial
A diferencia de los fármacos tradicionales, que actúan relajando los vasos sanguíneos, eliminando líquidos o bloqueando hormonas específicas, baxdrostat se dirige a la aldosterona, una hormona producida por las glándulas suprarrenales que regula la sal y el equilibrio hídrico del organismo. Un exceso de aldosterona puede causar retención de líquidos y elevar la presión arterial, además de dañar vasos, corazón y riñones.
Los efectos adversos observados fueron leves en general, principalmente alteraciones en los niveles de sodio y potasio, aunque poco frecuentes. Los investigadores subrayan, no obstante, la necesidad de contar con datos a largo plazo para evaluar su seguridad y eficacia sostenida.
AstraZeneca anunció que planea presentar la documentación correspondiente a las agencias reguladoras antes de que finalice 2025. Si es aprobado, baxdrostat podría marcar un cambio de paradigma en el tratamiento de la hipertensión de difícil control.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





