La preparación de los niños para el inicio del año escolar implica mucho más que adquirir materiales escolares. Así lo señaló la especialista en traumas y sanación familiar, Vivian Muraki, quien enfatizó que la adaptación de los menores requiere tiempo, espacio y un ritmo adecuado que les permita transitar de manera saludable hacia la rutina académica.
En entrevista con CTV Your Morning, Muraki recomendó a los padres realizar actividades previas de simulación, como caminar la ruta hacia la institución educativa o practicar con la lonchera antes del primer día de clases. Estas acciones, explicó, permiten reducir la ansiedad y ofrecer un marco de seguridad al niño frente a la nueva experiencia.
No obstante, advirtió que apresurar el proceso puede generar sobrecarga emocional. “La sobrecarga es el sistema nervioso que reacciona y puede manifestarse de diferentes maneras: bloqueos, crisis, irritabilidad, dolores de estómago o rechazo a ir a la escuela”, precisó la especialista.
Estrategias de acompañamiento emocional
Muraki sugirió que los padres eviten saturar a los niños con actividades extracurriculares y, en cambio, privilegien espacios de descanso en el hogar, considerados esenciales para la regulación emocional. Asimismo, recomendó un lenguaje de acompañamiento que valide los sentimientos de los menores.
En ese sentido, indicó que expresiones comunes como “sé valiente”, aunque bien intencionadas, pueden transmitir el mensaje de que no es adecuado manifestar miedo o nerviosismo. Como alternativa, propuso frases como: “Entiendo que esto es difícil, veo que estás nervioso y estoy aquí contigo”.
La especialista también destacó la utilidad de recursos prácticos como el denominado “abrazo de ancla”, que consiste en colocarse a la altura del niño y preguntarle si desea un abrazo, o los ejercicios de presión de manos contra un adulto. Estas prácticas, añadió, ayudan a activar mecanismos de regulación del sistema nervioso, generando calma, seguridad y estabilidad.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





