Un nuevo estudio sugiere que el consumo diario de edulcorantes artificiales, incluso en cantidades equivalentes a una sola lata de refresco dietético, podría acelerar el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria en adultos.
La investigación, publicada en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología, analizó a casi 13.000 brasileños de entre 35 y 75 años durante un período promedio de ocho años. Los resultados muestran que quienes consumieron los niveles más altos de edulcorantes presentaron un deterioro cognitivo global un 62% más rápido que quienes ingirieron las menores cantidades, lo que equivale a 1,6 años adicionales de envejecimiento cerebral.
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Impacto en la memoria, la fluidez verbal y la salud cerebral
Los investigadores observaron que un consumo promedio de 191 miligramos diarios de edulcorantes, aproximadamente una cucharadita, similar al contenido de una bebida light, se asociaba con un mayor deterioro de la memoria de trabajo y la fluidez verbal. Los participantes que consumieron una cantidad intermedia (66 mg/día) también mostraron un deterioro más rápido, aunque en menor grado.
La autora principal del estudio, la geriatra Claudia Kimie Suemoto, de la Universidad de São Paulo, subrayó que los resultados no prueban causalidad directa, pero sí evidencian una asociación preocupante. El estudio también halló que los efectos eran más marcados en personas menores de 60 años, lo que sugiere que la exposición a edulcorantes en etapas medias de la vida podría tener consecuencias a largo plazo.
En cuanto a los tipos de edulcorantes, se identificó relación con el aspartamo, la sacarina, el acesulfamo-K, el eritritol, el xilitol y el sorbitol. En contraste, la tagatosa no mostró asociación con deterioro cognitivo.
Debate científico y reacciones de la industria
La Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA), que representa a la industria, defendió la seguridad de estos productos, afirmando en un comunicado que “su seguridad ha sido confirmada sistemáticamente por las principales autoridades sanitarias mundiales” y que son una herramienta útil para reducir el consumo de azúcar y calorías, con beneficios en la prevención de obesidad y diabetes tipo 2.
Sin embargo, estudios recientes han puesto en duda la seguridad de algunos de estos compuestos. La OMS clasificó en 2023 al aspartamo como “posiblemente cancerígeno para los humanos”, mientras que investigaciones de la Clínica Cleveland vincularon el eritritol y el xilitol con un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos que podrían causar infartos o accidentes cerebrovasculares.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





