El recorte más profundo al servicio público federal desde la era Harper ya tiene nombre y cifra: 16,000 posiciones menos para 2029. El gobierno de Mark Carney anunció que reducirá su planta de trabajadores en un 4.5%, distribuido en tres fases. Departamentos como IRCC, Salud Canadá y Desarrollo Social están en la lista.
¿Por qué ahora?
La justificación oficial es la presión fiscal acumulada por la recesión técnica del primer trimestre y la guerra comercial con Estados Unidos. El gobierno dice que necesita “reencuadrar el gasto” para financiar el incremento en defensa, que sube casi un 12% este año sin disparar el déficit. Básicamente: algo tenía que ceder, y eso fue el servicio civil.
El recorte llega escalonado: 7.5% en el primer año, hasta 2.5% adicional en el segundo y hasta 5% más en el tercero. No será de golpe, pero los números son contundentes.
¿Qué departamentos pierden más?
Global Affairs Canada es el que tiene los números más concretos hasta ahora: 887 empleos eliminados en dos años. También se cancelan programas internacionales que llevaban años operando, incluyendo el compromiso de financiamiento climático de Canadá en el exterior. Salud Canadá, Desarrollo Social y el propio IRCC están bajo revisión, aunque los recortes específicos todavía no han sido comunicados con detalle.
Lo preocupante para la comunidad inmigrante es que IRCC ya arrastra retrasos históricos en procesamiento. Menos personal en ese departamento podría traducirse en tiempos de espera aún más largos para permisos, residencias y ciudadanías.
¿Esto afecta a los inmigrantes que trabajan para el gobierno?
Sí, y de manera directa. Muchos inmigrantes con residencia permanente o ciudadanía reciente trabajan en el servicio público, especialmente en Toronto y Ottawa. Los recortes se harán principalmente a través de no renovar contratos temporales y de un programa de retiro voluntario. Pero si el volumen no se alcanza por esas vías, podrían venir despidos.
El sindicato PSAC (Public Service Alliance of Canada) ya calificó el anuncio como una “alarma” y advirtió que la reducción afectará la calidad de los servicios que reciben los canadienses.
Quien trabaje en el sector público federal haría bien en revisar si su posición es permanente o temporal, y qué condiciones tiene su contrato actual. El panorama no justifica el pánico, pero sí estar bien informado.
Mauricio Navas Talero LJI Reporter





