El vuelo AC-8646 de Air Canada Express, operado por Jazz Aviation, colisionó con un camión de bomberos del Aeropuerto LaGuardia de Nueva York poco antes de la medianoche del domingo. Los dos pilotos murieron. Aproximadamente 40 pasajeros y miembros de la tripulación fueron trasladados a hospitales cercanos, algunos con lesiones graves.
Lo que vino después no fue solo una tragedia aérea. Fue también una crisis de identidad nacional.
El CEO de Air Canada, Michael Rousseau, publicó un video de condolencias de casi cuatro minutos en el que pronunció exactamente dos palabras en francés: “Bonjour” y “Merci”. Uno de los pilotos fallecidos era Antoine Forest, un quebequécés de habla francesa.

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Qué ocurrió con el video
La reacción política fue inmediata. El premier de Quebec, François Legault, pidió la renuncia de Rousseau. Parlamentarios de distintos partidos se unieron al reclamo. El primer ministro Mark Carney declaró estar “muy decepcionado” y calificó el mensaje como una muestra de falta de juicio y falta de compasión.
Rousseau lleva más de cinco años al frente de Air Canada sin dominar el francés, a pesar de haber prometido en reiteradas ocasiones que lo aprendería. La aerolínea, con sede en Quebec, está sujeta a la Ley de Lenguas Oficiales de Canadá, que le exige comunicarse con los pasajeros en ambos idiomas.
La disculpa que no convenció
El 26 de marzo de 2026, Rousseau emitió un comunicado en el que declaró estar “profundamente apenado” de que su incapacidad para hablar francés hubiera desviado la atención del dolor de las familias de los pilotos fallecidos y de la resiliencia de los empleados de Air Canada. A pesar de muchas lecciones durante varios años, lamentablemente todavía soy incapaz de expresarme adecuadamente en francés, afirmó. Lo siento sinceramente.
La disculpa no apagó las llamas. El líder del Bloque Quebequés, Yves-François Blanchet, declaró que Rousseau no tiene el respeto necesario por la sociedad de Quebec para conservar su cargo. El líder del Partido Quebequés, Paul St-Pierre Plamondon, fue más lejos y usó el episodio como argumento a favor de la independencia de Quebec.
No fue solo un accidente aéreo, es la puerta a un debate más grande.
La controversia toca algo más profundo que una disculpa corporativa. Para los aproximadamente 8 millones de canadienses cuya lengua materna es el francés, especialmente en Quebec, este episodio reactiva un debate que nunca termina: el lugar real del francés en las grandes instituciones del país.
Air Canada ha sido objeto de críticas por su trato al francés durante años. En 2019, la aerolínea fue condenada a pagar una indemnización a una pareja francófona porque la palabra “Lift”, grabada en las hebillas de los cinturones de seguridad, no estaba también en francés.
Rousseau ha sido convocado a Ottawa para comparecer ante el comité de lenguas oficiales del gobierno canadiense el próximo 1 de mayo. Las investigaciones sobre las causas del accidente, mientras tanto, continúan su curso. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos recuperó las cajas negras del avión y las trasladó a su sede en Washington. Un informe preliminar se espera en un plazo de 30 días.
Para quienes viven en comunidades francófonas fuera de Quebec, en Ontario, Nuevo Brunswick o Manitoba, este episodio es un recordatorio de que la protección del francés en instituciones federales no es un trámite administrativo. Es una conversación permanente sobre qué clase de país es Canadá.
Redacción de: Mauricio Navas Talero LJI Reporter





