El domingo primero de febrero fueron convocados a las urnas, alrededor de 3.8 millones de costarricenses para elegir a su nuevo presidente, a dos vicepresidentes y a 57 diputados que integrarán la Asamblea Legislativa. Los residentes en el extranjero pudieron participar en 49 consulados de 42 países habilitados, incluyendo Canadá, para recibir el voto.
Se presentaron a estos comicios 20 fórmulas presidenciales, de las cuales apenas cinco estaban realmente en la disputa, según la mayoría de las encuestadoras. Destaque absoluto para la candidata oficialista Laura Fernández, representante del Partido Pueblo Soberano, a la que todos los sondeos señalaban como victoriosa en primera vuelta.
Los electores acudieron a las urnas preocupados con una serie de problemas que enfrentan cotidianamente, sin embargo, el principal tema de la campaña fue la inseguridad ciudadana y el crimen organizado. Razón por la cual, todos los candidatos en disputa se esforzaron por incluir en sus propuestas de gobierno, soluciones para revertir esta caótica situación.
Victoria arrasadora
El Tribunal Supremo Electoral (TSE), anunció los resultados preliminares y con el 88,4% de los votos escrutados, consideró el resultado irreversible. La conservadora Laura Fernández, había alcanzado el 48,4%, del 40% requerido para evitar una segunda vuelta.
El representante del Partido Liberación Nacional, el socialdemócrata Állvaro Ramos, consiguió el apoyo del 32.12% y enseguida reconoció su derrota y declaró que su partido tiene compromiso con el pueblo y que respaldará a la electa siempre que haga lo correcto.
A pesar de que los costarricenses eligieron a su presidenta número 50, en un ambiente de polarización entre la continuidad del oficialismo y un numeroso bloque opositor, fue Fernández, la que con una promesa de mano dura contra el narcotráfico y la delincuencia común, consiguió un fuerte respaldo de la mayoría de sus conciudadanos.
Las propuestas de la nueva presidenta
La funcionaria pública de carrera, que es como se define Laura Fernández, tiene entre sus propuestas claves, la seguridad y el crecimiento económico. Como sucesora del actual mandatario Rodrigo Chaves, la flamante presidenta destaca sus logros en materia económica y promete que dará continuidad a sus políticas en su mandato hasta el 2026.
De acuerdo con el informe del Estado de la Nación 2025 (PEN), hubo un repunte económico en el país durante el 2024, lo cual posiciona a Costa Rica con el mejor comportamiento económico dentro de la Organización Para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Fernández promete luchar por la reducción de la deuda pública y la caída del desempleo.
Con probable mayoría en el Congreso, que asumirá sus funciones el 1 de mayo, la nueva presidenta costarricense, Laura Fernández, tomará posesión de su cargo el 8 de mayo.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





