En varias ciudades de Canadá, los conductores están lidiando con un incremento notable de baches y el deterioro de la infraestructura vial, un fenómeno que se atribuye a los cambios climáticos del invierno y las repetidas heladas y deshielos que socavan el asfalto. En lugares como Toronto, los reclamos por daños a vehículos causados por baches han aumentado casi un 47% en comparación con el año anterior, mientras que las reparaciones de baches han disminuido en el mismo periodo pese al incremento presupuestario para 2026.
Los conductores afectados enfrentan no solo el riesgo de daños mecánicos, que según estimaciones pueden costar entre 500 y 2 000 dólares por incidente, sino también incertidumbre sobre si su seguro de automóvil cubrirá estos siniestros o si deben considerar añadir cobertura específica para protegerse contra daños provocados por baches u otras irregularidades del pavimento. La cobertura típica de un seguro automotriz en Canadá incluye responsabilidades básicas, pero daños por baches suelen requerir coberturas opcionales como “collision” o “all perils” para que las reparaciones del vehículo estén aseguradas sin pagar de su bolsillo.

Cómo influye el clima extremo y qué medidas toman autoridades y aseguradoras
La formación intensificada de baches está estrechamente relacionada con el clima extremo: el agua entra en grietas del pavimento, se congela y expande, y cuando se derrite, la superficie debilitada se rompe con el paso de vehículos, generando cráteres cada vez más grandes en las calles.
Este ciclo de congelamiento y deshielo ha sido más severo en 2026, provocando que municipios como Toronto tengan que desplegar 29 equipos de reparación de baches y aumentar el presupuesto destinado a este trabajo, intentando acelerar las soluciones ante condiciones de carreteras que muchos describen como “destruidas” por el invierno. Otras ciudades, como Montreal, también han lanzado campañas de reparación intensiva frente al estado “catastrófico” de sus vías luego de un invierno especialmente agresivo.
Ante este panorama, algunos expertos en seguros sugieren que los conductores revisen las pólizas existentes para confirmar si cuentan con la cobertura adecuada contra daños por baches, especialmente si manejan frecuentemente en zonas con superficies deterioradas. Además, representantes de grupos automovilísticos instan a los automovilistas a reportar baches a través de sistemas municipales como el número 3-1-1 y documentar cualquier daño sufrido, lo cual puede ser útil tanto para reclamos ante aseguradoras como para solicitar reparaciones.
Por su parte, gobiernos provinciales están destinando recursos adicionales para prevenir y reparar baches antes de que causen daños mayores, como programas que ofrecen fondos a municipios pequeños para mejorar y proteger sus redes viales, una medida que busca reducir el riesgo de accidentes, los reclamos de seguro y la presión financiera sobre los conductores y las administraciones locales.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





