Un informe presentado por la asociación nacional sin fines de lucro, Restaurantes Canadá, revela que sus afiliados luchan por su supervivencia, porque cada vez menos canadienses utilizan sus servicios y prefieren comer en sus residencias.
Según la organización, los propietarios de restaurantes están bajo presión debido a que los consumidores evitan cada vez más visitar sus negocios, lo que genera una reducción de sus márgenes de lucro, al paso que sufren con un incremento de sus costos operativos.
Para Kelly Higginson, directora ejecutiva de Restaurantes Canadá, el sector de restauración ve esta situación con extremada preocupación, debido a que constatan que se trata de una alarmante tendencia, difícil de revertir, por lo menos en la actual coyuntura.
Los datos del informe
El elevado costo de vida ha obligado al 75 por ciento de los comensales a frecuentar menos los restaurantes, ese porcentaje aumenta al 81 por ciento, en la franja etaria que va de los 18 a los 34 años. La generación más joven prioriza el precio, el valor y la comodidad, dice.
Como consecuencia de la ausencia de clientes, el consumo de alcohol en los restaurantes también ha disminuido, en parte porque los precios de las comidas se han venido incrementando y las personas están cada vez más preocupadas con sus gastos.
La expectativa este año, es que los canadienses gasten un promedio de 1,035 dólares per cápita en restaurante de servicio completo y 1,135 dólares en los de comida rápida. Como referencia, en 2019 gastaron 1,165 dólares en los primeros y 1,150 dólares en los otros.
Restaurantes Canadá proyecta para este año, que las ventas en su sector alcancen los 124 mil millones de dólares, no obstante, si se lleva en cuenta la inflación, el crecimiento se mantendrá relativamente moderado, explicó la directora Kelly Higginson.
Otras preocupaciones del sector
Higginson añade que a medida que los consumidores reducen sus gastos, los propietarios de restaurantes se enfrentan a un incremento en sus gastos operativos, básicamente el costo de los alimentos, la mano de obra, los seguros y los servicios públicos, entre otros.
La directora añade que en los últimos cinco años, sus operadores han tenido dificultades para mantener la viabilidad de sus negocios, es decir, que sean rentables y así poder mantener sus operaciones abiertas, contar con el personal apropiado y conseguir servir a las comunidades en las que sus negocios están ubicados.
Kelly Higginson, finaliza aseverando que realmente ha llegado la hora de una reactivación gradual y de analizar cómo pueden en el actual contexto conectar mejor con sus clientes.
Redacción de: J.Bendezu, LJI Reporte





