Canadá, único país del G7 sin acceso a nuevos fármacos contra el Alzheimer

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Dos medicamentos que han demostrado ralentizar la progresión del Alzheimer en fase temprana aún no están disponibles en Canadá, lo que convierte al país en el único miembro del G7 que no ha autorizado su uso. Se trata de lecanemab y donanemab, terapias aprobadas en países como Estados Unidos, Japón y Australia, que representan el primer avance significativo tras décadas de investigación con resultados negativos.

Ambos fármacos actúan eliminando las placas de amiloide en el cerebro, una proteína vinculada con el desarrollo de la enfermedad. Los ensayos clínicos han mostrado que los pacientes tratados experimentan un deterioro cognitivo alrededor de un 30% más lento en comparación con quienes recibieron placebos, lo que equivale a entre cinco y seis meses adicionales de vida independiente.

Demoras regulatorias y cuestionamientos sobre el costo

Health Canada lleva más de dos años revisando estas terapias, pero hasta el momento no ha emitido una aprobación. La entidad reguladora ha señalado que solo autoriza medicamentos cuando los beneficios superan los riesgos, dado que ambos presentan efectos secundarios como náuseas, dolor de cabeza y, en casos poco frecuentes, inflamación o sangrado cerebral.

Otro desafío es el costo. En Estados Unidos, el lecanemab se comercializa en 26.500 dólares anuales y el donanemab en 32.000 dólares, sin contar los gastos adicionales asociados a las infusiones intravenosas y los escáneres cerebrales necesarios para su monitoreo. En el Reino Unido, el Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE) ya rechazó el donanemab argumentando que su beneficio clínico no justifica el alto precio.

Perspectivas y retos para el sistema de salud canadiense

En caso de ser autorizados, los medicamentos no estarán disponibles para todos los pacientes, sino únicamente para quienes se encuentren en las primeras etapas de la enfermedad. Esto plantea un debate en torno al acceso equitativo y la capacidad del sistema de salud para costear terapias de alto valor pero alcance limitado.

La Sociedad Canadiense de Alzheimer estima que para 2030 cerca de un millón de personas en el país vivirán con algún tipo de demencia, lo que refuerza la necesidad de inversiones en prevención, diagnóstico temprano y educación sobre los factores de riesgo modificables. El retraso en la aprobación de nuevos tratamientos mantiene el foco en la urgencia de acelerar procesos regulatorios y garantizar opciones terapéuticas que puedan cambiar el curso de la enfermedad en los próximos años.

Redacción de: Karen Rodríguez A.