La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, anunció que su gobierno reescribirá la orden ministerial que instruía a las divisiones escolares retirar de sus bibliotecas los libros con contenido sexual explícito, con el fin de garantizar que las obras clásicas permanezcan disponibles.
Smith explicó que la modificación se enfocará únicamente en libros que contengan imágenes sexuales gráficas, en lugar de abarcar también pasajes escritos, ilustraciones o audios. “Son las imágenes las que nos preocupan. Esperábamos que las juntas escolares pudieran identificarlas y colaborar para evitar que los niños pequeños tengan acceso a material pornográfico”, declaró la mandataria en una rueda de prensa.
La decisión se produce tras la controversia generada por la lista elaborada por la División de Escuelas Públicas de Edmonton, que incluía más de 200 libros prohibidos para cumplir con la orden inicial. Entre las obras señaladas figuraban El cuento de la criada, de Margaret Atwood; Sé por qué canta el pájaro enjaulado, de Maya Angelou; Un mundo feliz, de Aldous Huxley; 1984, de George Orwell, y El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald.
Reacciones de autores, educadores y oposición
La inclusión de la célebre novela de Atwood llevó a la autora a pronunciarse en contra de la medida y a publicar un cuento satírico en el que cuestionó la política. “¿Cumplimiento cruel de qué? ¿De una orden emitida por el propio gobierno?”, preguntó en un texto difundido en su blog.
Smith rechazó que las críticas de Atwood hayan influido en la revisión de la orden y precisó que el objetivo sigue siendo retirar de las bibliotecas escolares cómics y novelas gráficas con representaciones explícitas de actos sexuales, incluyendo títulos como Gender Queer, de Maia Kobabe, y Fun Home, de Alison Bechdel.
Más temprano, el ministro de Educación, Demetrios Nicolaides, instruyó a las divisiones escolares suspender de inmediato los procesos de revisión hasta que se emita la nueva orden. Nicolaides sostuvo que la lista presentada por Edmonton aceleró la decisión del gobierno de modificar la medida.
Desde la oposición, el líder del NDP, Naheed Nenshi, acusó al gobierno de haber desatado una “guerra cultural innecesaria” al legislar de manera excesiva un asunto que, en su opinión, pudo resolverse con una instrucción más puntual. En la misma línea, el sindicato de docentes de Alberta pidió a la provincia “poner fin por completo a la vigilancia del material de las bibliotecas escolares”.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





