El debate sobre la capacidad del sistema de salud en Alberta volvió al centro de la discusión pública, luego de que la Asociación Médica de Alberta (AMA) solicitara a la provincia declarar un estado de emergencia sanitaria debido al creciente hacinamiento en los hospitales de Edmonton. La petición surge en medio de una fuerte presión sobre las salas de emergencia, intensificada por la temporada de gripe.
El gobierno provincial ha señalado que está utilizando todos los recursos disponibles para responder a la demanda y sostiene que declarar una emergencia sanitaria no aportaría herramientas adicionales para enfrentar la situación.
Qué implica un estado de emergencia de salud pública en Alberta
Según la Ley de Salud Pública de Alberta, el gobierno provincial puede declarar un “estado de emergencia de salud pública” por un período inicial de 30 días, que puede extenderse hasta 90 días en caso de pandemia. Esta figura legal fue utilizada durante la pandemia de COVID-19, cuando la provincia declaró emergencias sanitarias en marzo de 2020 y nuevamente en noviembre de 2021 ante el aumento de casos.
Bajo la legislación vigente, una declaración de este tipo otorga amplios poderes al Ministro de Salud, a agencias provinciales o a corporaciones de salud. Entre ellos se incluyen la posibilidad de adquirir o utilizar bienes muebles e inmuebles, autorizar a personal calificado para prestar servicios de emergencia, ingresar a edificios o terrenos sin orden judicial y coordinar la distribución de suministros médicos y la prestación de servicios de salud.
La ley también contempla la declaración de estados de emergencia sanitaria a nivel local, una herramienta que Edmonton utilizó en 2020 de forma paralela a la respuesta provincial durante la pandemia. No obstante, en aquella ocasión, ni la provincia ni los municipios aplicaron plenamente todos los poderes disponibles bajo este marco legal.
Fuera del ámbito sanitario, Alberta ha recurrido a declaraciones de emergencia en otras circunstancias, como durante los incendios forestales de 2016 y 2023, bajo la Ley de Gestión de Emergencias. La solicitud actual de la AMA marca la primera vez desde la pandemia que se plantea nuevamente una emergencia sanitaria como respuesta a la presión estructural del sistema hospitalario.
Redacción de: Karen Rodríguez A.





